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MALA
TEMPORADA, TANTO EN LIGA COMO EN COPA. Temp. 48-49
Tras
el año de éxito de haber logrado la Copa del Generalísimo
la directiva del Sevilla opta por lo normal, darle continuidad
al técnico catalán Patricio Caicedo e intentar reforzar
el equipo con la idea de continuar en el camino de los éxitos
deportivos, pero claro: el hombre propone y Dios dispone y no
son éxitos precisamente lo que depara esa irregular temporada.
La plantilla sufre pocos cambios y en cambio ya se dejan notar
los años en algunos de los jugadores que habían
sido participe en los títulos de liga y copa cosechados
en años precedentes. Cipriano y Pachón procedentes
del Coria pasan al Sevilla, es fichado Venys del Español
de Barcelona y los canteranos Nieto y Solano ascienden al primer
equipo. De estos ninguno para ser titular. El gran “fiasco”
lo representa el fichaje del francés George Dard al abrirse
por primera vez la posibilidad de fichar extranjeros. Dard es
un magnifico jugador insustituible en la selección gala
que juega en el Olympic de Marsella-toda una garantía a
priori-que es fichado para sustituir al stuka Pepe López
que cargadito de años ya no era el mismo y se ha decidido
darle la baja. ¿Por qué no triunfa Dard en el Sevilla?
No se sabe. Unos aficionados achacaban el fracaso deportivo del
francés a su no adaptación a las costumbres andaluzas,
otros por el contrario llegaban más lejos y decían
que no tenía calidad para jugar en un equipo cuajado de
buenos jugadores y los menos opinaban que el francés era
un personaje un tanto raro que no había caído nada
bien en el resto de la plantilla y que éste estaba sufriendo
las consecuencias de un determinado “boicot” en cuanto
a entrar en las alineaciones titulares. Lo cierto es que el internacional
francés se convirtió de ser el primer extranjero
que se vestía con la camiseta blanca en el primer fracaso
como fichaje en su calidad de extranjero. La temporada se la pasó
jugando solo 10 encuentros, no marcando ningún gol y volviendo
nuevamente a su equipo de origen cuando terminó la temporada,
el Olympic de Marsella lo recompra y Dard siguió teniendo
éxitos no solo en su equipo, si no también en la
selección de su país.
Aparte de la comentada baja de Pepe López que se marcha
al Córdoba el Sevilla sufre también la baja del
utrerano Diego Villalonga que había sido durante muchos
años un defensa infranqueable, éste al igual que
López ya le pesan los años, y aquella legendaria
defensa que formaban Joaquín y Villalonga, pierde uno de
sus elementos, casi se puede decir que se pierde íntegramente
porque también Joaquín está en su recta final
y aunque esa temporada la 48-49, aún la juega el bravo
alcalareño ya su fútbol no era el mismo.
También se produce la baja de Uceda que se marcha al Real
Jaén, pero ésta apenas se percibe debido a su poco
éxito en el Sevilla.
Otro problema importante para que el Sevilla esa temporada no
rinda como se esperaba se produce por las circunstancias de que
varios de sus jugadores titulares sufren importantes lesiones
lo que motiva que los cambios sean continuos. Por un lado Andrés
Mateo se pasa toda la temporada en blanco debido a sus problemas
de salud, Arza solo juega 14 partidos por el mismo motivo, el
navarro pasa un quinario con sus dolores de espalda y algo parecido
le sucede al meta titular Busto que no logra mantenerse en la
portería más que en contadas ocasiones.
Patricio Caicedo cuenta con una plantilla compuesta por: Busto
y Manolín para cubrir la puerta con el fichado Pachón
como tercer portero. Los defensas Joaquín, Antúnez,
Belmonte, Guillamón, Venys y Solano, los centrocampistas:
Alconero, Eguiluz, Mateo, Doménech y Herrera y los delanteros:
Araujo, Arza, Campos, Mariano, Clemente, Dard, Oñoro, Pineda,
Nieto y Cipri.
La temporada 48-49 comienza el 12 de septiembre con un empate
a goles (1-1) en el Metropolitano y una victoria por 6-0 siete
días más tarde en Nervión ante el Atlético
de Madrid ( en éste encuentro Mariano que ya había
marcado tres goles ante el Celta en la final de la copa, vuelve
a mostrar sus dotes goleadoras marcando cuatro tantos) poco dura
la felicidad que dan los buenos resultados puesto que en la tercera
jornada el Sevilla cae derrotado en el viejo estadio de Zorrilla,
más dolorosa es aún la derrota en Nervión
ante el Español que gana por 0-3. Victoria en Buenavista
(0-1) ante el Real Oviedo y sangrante derrota en casa en donde
el Real Madrid gana por 1-5. La derrota en Riazor por 2-0 y la
de Alcoy por 2-0, provoca que Caicedo se replantee el equipo,
un equipo que hasta ese momento ha sufrido grandes cambios y que
los jugadores no acababan de ajustarse a sus puestos. Hasta ese
momento el portero titular en las 10 jornadas transcurrida había
sido el jiennense Manolín, a partir de entonces-ya recuperado
Busto vuelve a la titularidad- en el equipo titular alternando
posiciones de interior y medio figura el internacional Fernando
Guillamón, el puesto de interior izquierdo se cambia con
facilidad entrando Pineda, Herrera y el francés Dard, que
unas veces juega de interior, otras de delantero centro y alguna
vez en su puesto natural de extremo izquierda. Los únicos
que tienen garantizado la titularidad son el lateral derecho Joaquín,
el también defensor Paco Antunez, el medio Pedro Alconero
y con bastantes apariciones el incisivo Mariano. Arza anda renqueante.
El entrenador que confía plenamente en Fernando Guillamón
sabe que es un jugador polivalente y que le puede colocar en cualquier
posición menos de portero. Lo hace jugar en la misma temporada
de Interior derecho, interior izquierdo, medio derecho, defensa
izquierdo, central y defensa derecho que es donde alcanza la internacionalidad.
Con tantos cambios el primer equipo que alinea el Sevilla en la
temporada lo forman: Manolín, Joaquín, Nieto, Alconero,
Eguiluz, Venys, Pineda, Arza, Mariano, Guillamón y Campos.
La diferencia con la última jornada jugada en Mestalla
y donde el Sevilla cae derrotado por dos a cero, es importante,
ya a esas alturas Busto es el portero Guillamón y Belmonte
son los defensas Alconero, Eguiluz y Venys los medios y Oñoro,
Arza, Mariano, Herrera y Pineda los delanteros. Evidentemente
tantas rotaciones resultan un fracaso en el rendimiento del equipo,
de ello esa octava posición al finalizar la liga.
Tampoco
la participación en la Copa del Generalísimo resultó
positiva. El Sevilla jugó solo tres eliminatorias y como
la organización del campeonato resultó un puro disparate-
se venían haciendo pruebas desde hacía muchas temporadas
y cada vez la cosa resultaba peor- ese año se propone que
se juegue a partido único, que está medianamente
bien cuando te enfrentas a equipos de categorías inferiores,
pero no está tan bien cuando tienes que enfrentarte a rivales
de superior categoría o al menos de la misma. En la cuarta
eliminatoria el Sevilla juega en el Stadium América de
Córdoba donde vence por 0-3. En la tercera ronda se enfrenta
al Málaga en Nervión donde se gana con facilidad
por 5-2. En octavos de final el Sevilla queda exento. En cuartos
de final toca jugar ante el Atlético de Madrid y el sorteo
depara que se juegue el partido en el Metropolitano. El Sevilla
queda eliminado a manos del equipo colchonero por 2-1.
Los
aficionados anhelaban repetir el éxito copero del año
anterior, pero la cosa fue bien distinta. La única alegría
que se llevaron esa temporada los aficionados sevillistas fue
la consolidación de Perico Alconero vistiendo por cuarta
vez la camisola nacional en el mes de enero en un encuentro disputado
en Barcelona ante Bélgica, encuentro que España
empató a un tanto.
DE MAL EN PEOR. EL SEVILLA TOCA FONDO. Temp. 49-50
Como
no podía ser de otra forma al final de la temporada anterior
se da por concluido el periplo de Patricio Caicedo como entrenador
pese a que el Sevilla bajo su mando consiguió la última
Copa de España, El octavo lugar logrado y la eliminación
relativamente rápida de la copa hizo pensar a la directiva
encabezada por Sánchez Pizjuan que aquello tenía
que cambiarse.
Se barajan varios nombres para sustituir al técnico. En
los periódicos salen nombres como los de Benito Díaz
que entrenaba a la Real Sociedad o Antonio Barrios que lo hacía
en el Valladolid. Se descarta la posibilidad de fichar a un entrenador
con fama porque estos están todos acaparados, Helenio Herrera
en el Atlético de Madrid, Jacinto Quincoces en el Valencia.
Se comenta incluso la posibilidad de volver a sentar a Ramón
Encinas en el banquillo, éste se muestra reacio y declina
la posibilidad convenciendo a Sánchez Pizjuan que era mejor
que él siguiese en la secretaría técnica
y que se diese la posibilidad de ocupar el banquillo a un hombre
de la casa. Dicho y hecho, la oportunidad llega para Guillermo
Campanal que entrenaba al Coria, aunque lo costeaba el Sevilla
al ser el equipo ribereño filial.
Guillermo Campanal era una persona muy querida en toda Sevilla
y tanto aficionados como no aficionados acogieron la idea de sentar
a “Campanal el gordo” con gran agrado. Guillermo Campanal
que vivía en el barrio de San Lorenzo se había convertido
por su nobleza y simpatía en el representante del Sevilla
más querido por parte de los aficionados.
En la pretemporada se trabaja intensamente para reforzar la plantilla
acorde con las posibilidades del club. Hasta siete incorporaciones
se producen, unas más efectivas que otras. En un principio
llegan Enrique procedente del Coria, Arregui del Deportivo Alavés,
Cabrera y Erasmo del Betis, Clemades del Burgos y Moro del Rácing
de Santander. Sin embargo el fichaje más rentable estaba
por llegar, y llegaría pero casi cuando la temporada liguera
ponía a su fin, se trataba del fichaje de Ramoní,
sin duda uno de los mejores jugadores de la historia del Sevilla.
La llegada de Ramoní fue un tanto rocambolesca y extraña.
Pepe Brand ejercía en ese momento de ayudante de Ramón
Encinas y recomienda el fichaje del melillense Ramoní que
jugaba en 2ª división con el Atlético Tetuán,
Encina no las tiene todas consigo y duda de la calidad que según
Brand tiene el jugador. Eran tiempos de apuestas y Encinas llega
a un acuerdo con Brand. El acuerdo consistía en invitar
al Atlético Tetuán para que jugara un partido en
Sevilla, donde los técnicos verían la evolución
de Ramoní. Así se hizo en los últimos días
del año 1949, se monta dicho partido. Sánchez Pizjuan,
Sánchez Ramos, Encinas, Guillermo Campanal, Pepe Brand
y otros técnicos ponen sus ojos sobre Ramoní para
verle evolucionar y a su vez poder dar sus opiniones sobre el
jugador en cuestión. Ramoní jugó el peor
partido de su vida, no se sabe porque. Evidentemente tras el partido
se reúnen los técnicos con el presidente y prácticamente
se descarta la posibilidad de fichar al melillense, pero su valedor
Pepe Brand insiste y convence a Sánchez Pizjuan, no se
sabe con que argumentos para que se fiche al jugador. El si de
Sánchez Pizjuan elimina cualquier atisbo de oposición.
Con los años Ramoní demostraría lo acertado
de su fichaje al llegar a ser internacional y ser como ante hemos
escrito uno de los mejores jugadores de la historia del Sevilla.
En torno a las bajas también son numerosas: El gaditano
Belmonte cuelga las botas, Cipriano ficha por el San Fernando,
Mariano es traspasado al Rácing de Santander, Nieto se
marcha al Betis, Pachón al Atlético Tetuán
dentro de la operación de compra de Ramoní, el canterano
Solano también sale del Sevilla y el francés Dard,
tras su pobre rendimiento-solo juega 10 partidos de liga- se marcha
nuevamente a su país para enrolarse en su equipo de origen.
Con ello la plantilla queda compuesta así: Para la portería:
Busto y Manolín. Para la defensa el incombustible Joaquín,
que había anunciado su retirada del fútbol en varias
ocasiones, pero que al final no solo se quedaba en el equipo,
si no que además nadie le discutía la titularidad,
Antúnez, Venys, Guillamón que pasa definitivamente
a la parte defensiva, y Clemente que aunque era extremo derecha
Guillermo Campanal tiene que acoplarlo al lateral, al no contar
en algunos partidos con defensor derecha. Para el centro del campo
se cuenta con Alconero, Enrique, Clemades, Mateo, Erasmo, Herrera
y Ramoní. En la delantera se encuentra Araujo, Arza, Cabrera,
Pineda, Doménech, Oñoro, Moro, Arregui y Campos.
Como se puede ver muchos medios e interiores, y más delanteros.
Un equipo totalmente descompensado, aunque en descarga de esto
si había bastante polivalencia en casi todos los jugadores
esa temporada.
El
comienzo de la temporada no puede resultar más catastrófico
desde comenzar perdiendo por 4-2 en Chamartín, hasta llegarse
a la jornada octava sin conocer la victoria, ni fuera ni dentro.
De la noche a la mañana el vetusto Nervión-infranqueable-
en muchas temporadas se convierte en un campo fácil en
donde ganan equipos de tan baja calidad como el Real Valladolid
o Real Sociedad. Lejos del Nervión la cosa es aún
peor el 7-0 encajado por Busto es como mínimo sonrojante.
El respiro a tantos pésimos resultados se da en el Metropolitano
donde el Sevilla vence por 0-1 al Atlético de Madrid. La
racha victoriosa solo se prolonga una semana más al vencerse
al Málaga en Nervión. El ecuador del campeonato
significó un punto de inflexión en el recorrido
sevillista, pero ya era demasiado tarde para la recuperación
si se pensaba en ocupar lugares altos de la tabla, no obstante
el peligro de descenso si que comienza a evadirse.
Cuatro victorias seguidas ante Athlétic en la catedral
y ante Español, Gimnástico de Tarragona y Real Madrid
en Nervión dieron oxigeno al equipo. De éstas victorias
las más meritorias ante el equipo vasco y ante el Real
Madrid por la calidad de los rivales, la más sonada la
que se cosecha ante el Gimnástico al que se le arrollar
al vencerle por 9-0, en tarde goleadora de Araujo que consigue
cuatro goles y Oñoro que consigue tres, Arza y Doménech
harían el resto.
A salvo ya la categoría el equipo de Campanal toma la onda
a la competición y vuelve a ser demoledor. Las victorias
de 5-2 ante el Barcelona, 7-0, ante el Oviedo, 4-3 ante el Celta,
5-3 ante el Athlétic, estos en Nervión y la que
marca el final de temporada de 2-4 en el campo de Tarragona, deja
a los aficionados con la eterna pregunta de que hubiese sido si
el Sevilla juega la primera vuelta todo lo bien que había
jugado la segunda. Una pregunta que nunca tiene respuesta, porque
el fútbol es un juego y nadie puede garantizar una proyección
a priori.
El campeonato liguero concluye con la afición decepcionada
por el puesto ocupado por el equipo. La décima posición
en un grupo compuesto por 14 equipos no son números alentadores.
Terminada la liga comienza la Copa del Generalísimo y tampoco
en éste campeonato la trayectoria del Sevilla dejaría
satisfecho a los seguidores. En la tercera eliminatoria a partido
único el Sevilla venció a la Balompédica
Linense por 5-0. En octavos de final derrotó en Nervión
4-2 al Deportivo de la Coruña, en la vuelta en Riazor se
registró un empate a un gol. En cuartos de final el Sevilla
es vapuleado en el viejo Zorrilla por el Valladolid ganando los
castellanos por 6-0. En la vuelta el Sevilla gana el partido por
4-2, pero es un resultado totalmente insuficiente para seguir
adelante.
LLEGA
MARCELO CAMPANAL AL SEVILLA. Temp. 50-51
Realmente
Marcelo Campanal había llegado a través del río
Guadalquivir a Sevilla un año antes. La madre de Marcelo
no encontraba la formula de centrar al chico y se lo envía
a su tío Guillermo a ver si logra hacer carrera de él.
Guillermo que apenas conocía a su sobrino debido en gran
manera a la gran cantidad de años que llevaba en Sevilla
recibe al joven Marcelo con 16 años y es cedido al Coria,
ante la imposibilidad de poderse alinear en primera división
jugadores con edad inferior a los 18 años cumplidos. Su
temporada en el Coria es solo regular. Guillermo Campanal pasa
a ser entrenador del Sevilla y a falta de un año Marcelo
es cedido al Iliturgi de Andujar, aunque ya se lo disputan el
Recreativo de Huelva y el Málaga. La insistencia de Adolfo
Bracero que había sido jugador del Sevilla y que era íntimo
amigo de Guillermo Campanal inclina la balanza para que el joven
Vaquero-que es como se llama futbolísticamente- se marche
cedido al equipo jiennense. Aunque antes de esto su tío
lo hace debutar con la camiseta del Sevilla en la copa federación.
La temporada que hace el joven Marcelo es sensacional por lo cual
cuando los aficionados sevillistas se enteran de la vuelta del
jugador para participar en la temporada 50-51-una vez cumplida
la edad reglamentaria- se ilusiona mucho con el joven valor.
La temporada la comienza el Sevilla con gran éxito y ello
motiva que se retrase el debut de Marcelo Campanal. Hasta que
llega la jornada 14ª y motivado por la lesión del
lateral izquierdo Venys, el entrenador decide darle la oportunidad
a su sobrino, ya no perdería la titularidad durante los
siguientes 16 años.
La
pretemporada del Sevilla es muy movida por los cambios que se
producen en el plantel. Hasta ocho jugadores reciben la baja y
siete son altas. En el capitulo de bajas Arregui se marcha al
Real Jaén, Clemades al Valladolid, Clemente recibe la carta
de libertad, Eguiluz ficha por el Zaragoza, Erasmo por el Betis,
Mateo por el Europa de Gibraltar, Moro por el Recreativo de Huelva
y el alcalareño Joaquín cuelga definitivamente las
botas y pasa a ser segundo entrenador de Guillermo Campanal.
En el capitulo de altas, la ya mencionada de Marcelo Campanal,
Ayala y Gallardo que proceden de la Balompédica Linense,
Bomba y los hermanos Herrera del Coria y Gallardo II que procede
de la cantera.
La plantilla por tanto queda conformada por Busto y Manolín
como porteros. Antúnez, Guillamón, Jeronimo Herrera,
Navarro, Venys y Campanal como defensas. Alconero, Enrique, Ramoní
y Gallardo II como defensas. Araujo, Arza, Ayala, Bomba, Cabrera,
Campos, Doménech, Gallardo I, Pepe Herrera, Oñoro
y Pineda como delanteros.
El
comienzo de la temporada no pudo ser más trágico
para el Sevilla. En la primera jornada el 10 de septiembre de
1950, se juega el encuentro Sevilla-Murcia y cuando faltan 15
minutos para el final y con el marcador reflejando un 5-0 a favor
del Sevilla, se levanta un vendaval acompañado de lluvia,
tormentas y relámpago que hace estragos en Nervión,
el público aguanta estoicamente el temporal hasta que una
ráfaga de viento derriba el marcador pillando debajo al
encargado del marcador que muere aplastado por éste, al
comprobarse la muerte de Fernando Villapol que era como se llamaba
éste empleado inmediatamente se suspendió el partido,
abandonando el público despavorido y desencajado las instalaciones
nervionense. Hubo varios heridos tanto en el estadio por éste
motivo como fuera de él donde el viento se encargó
de arrancar, árboles, farolas y toda clase de enseres.
El Sevilla en un buen gesto entregó a la viuda del empleado
20.000 pesetas con la promesa de jugar un partido homenaje cuando
pasaran algunas fechas. El segundo partido de la temporada se
juega en Zorrilla y el Sevilla cae derrotado por 4-1. El equipo
vallisoletano había sido la revelación de la temporada
anterior y lo sería también en ésta temporada.
Entre victorias locales y derrotas en campos foráneos iba
transcurriendo la temporada hasta que en la jornada 6ª el
Sevilla gana en Sarriá por 2-4, prácticamente hasta
esos momentos el equipo titular había sido el mismo: Busto,
Guillamón, Antúnez, Venys, Alconero, Ramoní,
Oñoro, Arza, Araujo, Doménech y Campos. Con 3-3
termina el enfrentamiento en Chamartín ante el Real Madrid
y con la holgura que significa un 4-0, el choque ante el Valencia
en Nervión. También sorprende el 4-5 a favor del
Sevilla en Lérida o el 7-1 ante el Alcoyano en Sevilla.
Los buenos resultados prolongaban la permanencia del Sevilla en
el liderazgo de la tabla. La lucha por la cabeza la mantenían
de momento tan solo dos equipos el Sevilla y el Real Valladolid.
En las siguientes jornadas comenzó a desinflarse el Real
Valladolid, pero el Atlético de Madrid había tomado
una buena racha de resultados victorioso lo que permite que el
campeonato sea cosa de dos. Sevilla y Atlético de Madrid.
Así termina la primera vuelta con el Sevilla y Atlético
empatados a puntos, pero el Sevilla por delante por mejor goolaverage
general.
El 10 de diciembre debuta el joven Campanal en la liga de 1ª
división ante el Athlétic de Bilbao con victoria
del Sevilla por 1-0 con gol de Oñoro. En la segunda vuelta
la marcha del Sevilla sigue de igual forma y colchoneros y nervionenses
alternan la cabeza de la tabla hasta el final de la temporada.
Entre tanto las sonadas victorias sevillistas en Nervión:
4-0, ante el Valladolid, 3-0 ante el Celta, 5-3 ante el Español,
4-0 ante Real Madrid, 4-0 ante Barcelona, si simultanean con resultados
cortos pero adversos cuando el Sevilla juega lejos del Nervión.
Asi se llega al último partido de liga, en donde el Sevilla
se juega el ganar la liga ante su más directo rival el
Atlético de Madrid. El “robo” por parte del
árbitro Sr. Azón en ese enfrentamiento Sevilla FC-Atlético
de Madrid causó gran malestar en toda la Sevilla futbolística
(En el próximo capitulo dedicaremos una mayor atención
a éste encuentro final del campeonato que privó
al Sevilla de conseguir su merecida segunda Liga)
Los
números de esa temporada son sencillamente impresionantes
de los 30 partidos que consta el campeonato el Sevilla consigue
17 victorias y 4 empates con 79 goles a favor y 46 en contra el
equipo menos goleado de primera división. En el orden individual
Busto juega los 30 partidos, 29 Enrique y 28 Antúnez. El
máximo goleador fue Araujo con 19 goles logrados, Pepe
Herrera 16 y Oñoro 11, entre estos tres jugadores lograron
46 goles mucho más de la mitad de los goles marcados. .
Sensacional temporada la realizada por el Sevilla lo que motivó
una subida muy importante del cuerpo social de cara a la siguiente
temporada.
AL
SEVILLA LE ROBAN LA LIGA.
La
historia es archiconocida el 22 de abril de 1951, en el campo
de Nervión se juega el Sevilla-Atlético de Madrid
con 39 puntos el equipo colchonero y 37 el Sevilla, si gana o
empata el equipo capitalino son ellos los campeones, si gana el
Sevilla el campeón es el Sevilla. El ambiente en Nervión
es enorme, en las gradas no cabe ni un alfiler. Azón es
el árbitro del partido, Saz su juez de línea más
fiel, ambos se confabulan para evitar que el Sevilla sea campeón
de liga por segunda vez en su historia. Guillermo Campanal pone
la alineación de gala: Busto, Guillamón, Antúnez,
Campanal, Alconero, Enrique, Oñoro, Arza, Araujo, Doménech
y Ayala. Helenio Herrera entrenador del Atlético de Madrid
alinea a: Domingo, Tinte, Aparicio, Lozano, Silva, Mújica,
Estruch, Ben Barek, Pérez Payá, Carlsson y Escudero.
El partido comienza con dominio del Sevilla. Acercamientos a la
puerta de Domingo y varias oportunidades perdidas por parte del
equipo sevillista. Helenio Herrera sabedor que con el empate se
proclama campeón, teme los arreones de buen juego y goles
que practica el Sevilla, por ello decide una estrategia netamente
defensiva. A los 20 minutos de iniciado el choque en una formidable
jugada del Sevilla la culmina Doménech marcando un gran
gol. El Sevilla en ese momento es campeón de liga. El “mago”
envía a sus hombres al ataque para contrarrestar el gol.
Cuando solo falta un minuto para el descanso y cuando todos los
aficionados se disponen para llegar al ecuador sin sobresaltos
una gran jugada del hispano-marroquí Ben Barek corre la
banda derecha, hace una perfecta pared con Pérez Payá
y logra batir a Busto. En el descanso casi todos los aficionados
piensan que en la segunda mitad el Sevilla le marcará más
goles al Atlético de Madrid, deseo y posibilidades apoyadas
en el mejor juego que había desarrollado el Sevilla.
En la segunda mitad el Sevilla se vuelca sobre la portería
colchonera obligando a los defensas atléticos y al guardameta
a emplearse a fondo para evitar el enorme peligro que crea continuamente
el Sevilla sobre su portería. En el minuto 52, llega la
jugada clave que marcaría el partido y también el
campeonato. Ayala toma un balón a la altura de la línea
de medio llega hasta la línea de fondo y allí hace
el pase de la muerte a “pato” Araujo que se lanza
en plancha de la forma que en él es habitual y marca un
gran gol, sin que pueda hacer nada el meta colchonero por parar
el obús que envía en centro delantero sevillista.
El delirio llega a la grada, el árbitro Azón corre
al centro del campo dando gol, lo mismo hace el linier Saz. Helenio
Herrera se desespera en el banquillo comentando que todo estaba
perdido. Los jugadores del Atlético se desesperan, mientras
que el lateral izquierdo colchonero corre en busca del juez de
línea Saz, reclamándole que el balón había
rebasado la línea de fondo antes de que Ayala diera el
pase. A la protesta de Lozano se unen varios jugadores colchonero
que estaban magníficamente aleccionados por Helenio Herrera
para intentar cambiar la opinión del juez de línea.
Éste recibe empujones e improperio por parte de los jugadores
atléticos, pero parece que se mantiene en su decisión.
El árbitro Azón corre en busca de proteger a su
auxiliar y recibe también toda clase de empujones por parte
de los jugadores atléticos. No se sabe como, ni que pasó
para después de estar el partido parado más de tres
minutos debido a las protestas el árbitro cambia de opinión
y anula el gol. Evidentemente los jugadores y técnicos
del Sevilla al igual que los aficionados montan en cólera
ya que nadie entiende que si tanto el árbitro como el juez
de línea le han dado validez al gol logrado por Araujo,
ahora cambie de opinión y lo anule.
La anulación del gol fue vital para que los jugadores del
Sevilla entraran en un estado de nervios que les hizo bajar mucho
el rendimiento en lo que restaba de partido. La desmoralización
hizo mella y el equipo ya no fue el mismo.
Helenio Herrera protagonizó un episodio lamentable, pasó
de la desesperación de ver perdida la liga, a una euforia
anormal. De los comentarios en voz alta que hacía tras
el gol de que aquello estaba perdido pasó a comentar que
efectivamente él había visto desde su banquillo
como el balón había salido por la línea de
gol. El día siguiente los periódicos sevillanos,
ABC y El Correo de Andalucía le recriminaban al entrenador
hispano-argentino que se desdijese de lo dicho en un principio,
acusándole de que al parecer “D. Helenio tenía
una gran vista, no acorde con seres humanos”
En el Sevilla el “robo” se concibió tan flagrante
que reunida la directiva en pleno urgente, decidió protestar
ante las altas instancias de la federación nacional y a
la vez recusar a perpetuidad al árbitro D. Ramón
Azón Roma y al juez de línea D. Lucas Saz Olmedo
el escrito lo firmaba el secretario del Sevilla FC. D. Juan Jiménez
de la Rosa.
El
presidente del Sevilla junto con el resto de la junta directiva
decidieron que por la forma que se había perdido el campeonato,
se realizaran los actos como si se hubiese ganado, tanto en los
actos de celebraciones como en el pago a los jugadores que recibieron
una prima especial por el logro y el empeño que estos habían
puesto en el desarrollo del campeonato de liga.
La decepción liguera se transmitió también
al campeonato copero. La suerte fue otra vez esquiva para el Sevilla
al tocarle en la primera eliminatoria un Barcelona que aparte
de estar pletórico hizo debutar en sus filas en éste
encuentro a su nueva estrella Ladislao Kubala. En Nervión
arrancó el Barcelona un 1-2 muy esperanzador de cara a
la vuelta. En el estadio de Las Corts el Sevilla perdió
por 3-0.
Estaba
claro que había que olvidar lo antes posible el final de
liga y centrarse en la próxima temporada.
SEXTO
EN LA TABLA EN UNA TEMPORADA IRREGULAR. Temp. 51-52
La
tercera temporada del Sevilla con Campanal “el gordo”
en el banquillo no resultó tan brillante como la anterior,
sin embargo se practicó buen fútbol, aunque esto
no se vio reflejado en el marcador.
Pocos cambios se registraron con respecto a la temporada anterior
en cuanto a la plantilla, solamente dos alta la de Guerrero procedente
de la cantera y Alcázar procedente del Murcia. En el capitulo
de bajas también pocas variaciones: Cabrera ficha por el
Real Jaén, Gallardo II es cedido a la Balona al no haber
jugado apenas la temporada anterior, Pineda se marcha al Celta
de Vigo y Venys el lateral se marcha con la carta de libertad,
firmando por el Betis.
La
plantilla queda así: Busto y Manolín siguen siendo
los porteros. Guillamón, Navarro, Antúnez, Jerónimo
Herrera y Campanal son los defensas. Alconero, Enrique, Ramoní
y Gallardo los medios. Con un buen plantel de delanteros: Araujo,
Arza, Ayala, Bomba, Campos, Doménech, Guerrero, Pepe Herrera
y Oñoro.
El
Sevilla comienza el campeonato el 9 de Septiembre de 1951 enfrentándose
en Nervión al RC. Celta de Vigo. Primer partido, primera
victoria por 3-1 y la ilusión de repetir la anterior campaña
revolotea en el ambiente de los aficionados. Guillermo Campanal
mantiene casi el mismo equipo titular. Busto se hace insustituible
en la puerta, Guillamón se ha afianzado en el lateral derecho,
Antúnez ejerce de central y Campanal II, continua jugando
de lateral izquierdo. A esas alturas prácticamente casi
todos los entendidos en la materia opinan que el joven Campanal
jugaría mejor en su posición natural de defensa
central aprovechando de esa forma sus enormes cualidades física
principalmente en el fútbol aéreo, el entrenador
lo sabe, pero no tiene a nadie que pueda jugar por la izquierda
con determinada garantía y por ello mantiene a su sobrino
en el lateral. Según que partido y principalmente que jugadores
tiene el rival, Campanal deja el lateral y se incorpora al marcaje
directo al centro delantero con lo cual el coriano Enrique es
el hombre sacrificado para bajar a la defensa. Esta circunstancias
ocurren en los enfrentamientos al Español que campanal
tiene que marcar al duro delantero Cotino, o cuando se juega contra
el Atlético de Bilbao que tiene que hacer lo propio con
el tanque Venancio, en los enfrentamientos a equipos punteros
como ocurre contra el Real Madrid, Valencia, Barcelona, Atlético
de Madrid, a Campanal le toca hacer estrechos marcajes a jugadores
como Pahiño, Badenes, Kubala o Pérez Payá.
Casi todos internacionales y estrellas del balón. Guillermo
Campanal ya apenas daba instrucciones a su sobrino porque era
el propio sobrino el que comentaba, a mi dejarme las figuras que
me los meriendo. Y la verdad es que las cualidades del defensa
sevillista eran tan
portentosa que todos los aficionados españoles admiraban
la virilidad del fútbol que practicaba el gran jugador
sevillista.
La
temporada 51-52 proseguía con blancos y grises, la muestra
más palpable es que en la segunda jornada el Sevilla pierde
por 3-1 ante el Rácing de Santander en el Sardinero.
Llegado el ecuador del campeonato ya se vislumbrara que iba ha
ocurrir, el Barcelona toma la iniciativa seguido muy cerca de
los dos atléticos, en un segundo término un grupo
donde cambiaban posiciones el Sevilla, Real Madrid, Valencia y
Español de Barcelona, después se amontonaban el
resto de los equipos más pendiente de eludir el descenso
que otra cosa. La nota de color de la primera división
la ponía el Atlético Tetuán que había
logrado escalar posiciones hasta meterse en la máxima categoría
por primera vez en su historia. Precisamente en el primer enfrentamiento
liguero que hay entre el Sevilla y el equipo norteafricano, el
Sevilla vence por 3-4 con dos goles de Arza, y uno cada uno de
Ayala y Herrera. Es la primera vez que Ramoní se enfrenta
a su anterior club. Como resultados más importantes en
positivo en esta temporada hay que anotar la victoria por 5-0
ante Las Palmas, 4-1 ante el Real Valladolid, 5-0 ante el Rácing
de Santander, 6-1 ante el Valencia o el 4-1 que cierra el campeonato
ante el Real Madrid, con 3 goles logrados por Arza y uno por Ramoní,
todos estos jugados en Nervión. En el lado negativo las
abultadas derrotas de 5-3 en las Corts ante el Barcelona o el
5-2 registrado ante el Real Madrid en Chamartín.
Al final del campeonato la 6ª plaza es la que ocupa el Sevilla
con el Barcelona proclamado campeón por segundo año
consecutivo y los equipos del Atlético de Bilbao, Real
Madrid, Atlético de Madrid y Valencia entre el campeón
y el Sevilla. La liga termina con 14 victorias, 4 empates y 12
derrotas. Los goles a favor bajan considerablemente con respecto
a la anterior campaña con 69 goles marcados, 10 menos que
el año anterior, en cuanto a los goles encajados fueron
57 cuando el año anterior solo se habían encajado
46.
En el orden particular el máximo goleador volvió
a ser Araujo con 20 dianas seguido de Ayala con 14 y Arza con
12. En cuanto a la regularidad: Campanal, Enrique y Fernando Guillamón
fueron los dos que jugaron la liga completa (30 partidos) mientras
que Arza y Ayala jugaron cada uno 28 partidos. El equipo nervionense
que jugó como base fue el siguiente: Busto en la puerta,
Guillamón en el lateral derecho, Paco Antúnez de
central, Campanal de lateral izquierdo, Ramoní y Alconero
simultanearon el ala derecha con el mismo Ramoní y Enrique
el ala izquierda. En la delantera Oñoro y Doménech
se disputaron el puesto de extremo derecha, Arza jugó en
su posición habitual de interior derecho, Araujo fue el
centro delantero, Herrera y Doménech se ocuparon de ser
interior izquierdo y el gaditano Ayala fue el dueño de
la posición de extremo izquierdo.
Corta historia en la copa del Generalísimo, el rival fue
el Valencia y se necesitó jugar tres encuentros para dar
un vencedor. En el partido de ida el Sevilla venció 3-1
en Nervión con dos goles de Campo y Herrera. El gol del
Valencia lo marca Enrique Buqué que en años posteriores
sería entrenador del Sevilla. El partido de Mestalla que
esa temporada había incrementado su aforo hasta ponerse
como un gran estadio el Valencia vence al Sevilla por 2-0 con
goles del internacional Badenes y Cabillo. En esos tiempos no
se aplicaba como en la actualidad el valor de los goles en campo
contrario, por tanto había que ir a un desempate en un
tercer partido. El encuentro se juega en Chamartín y en
la capital el Valencia se impone al Sevilla al que vence por 3-1.
PRIMERA
GIRA AMERICANA DEL SEVILLA.
Nada
más terminar la temporada 51-52, el Sevilla programa dos
partidos amistosos internacionales en Nervión y una gira
al continente americano.
El primero de los partidos fue contra el Millonario de Bogotá
que se jugó el día 1 de abril. El Millonario de
Bogotá era un equipo que se había fundado hacía
solo seis años, su creación fue como consecuencia
del interés por parte de un grupo de aficionados colombianos
con alto poder adquisitivo, que querían dar un golpe de
efecto y cambiar el deporte nacional en Colombia que es el béisbol
por el fútbol que ya lleva masas de seguidores en países
limítrofe principalmente, Brasil, Argentina, Uruguay y
Chile.
El proyecto lo inicia un potentado hombre de negocios llamado
Alfonso Senior que logra en unión de otros dos industriales
colombianos crear el club Los Millonarios de Bogotá, posiblemente
es el primer club del mundo que se forma como sociedad mercantil,
ya que emiten unos bonos o acciones que se venden como rosquilla
en todo el territorio colombiano. Tras cuatro años de magnificas
experiencias su papel sube enormemente en todo el continente y
el espaldarazo es dado cuando logran fichar a los mejores jugadores
del continente: Adolfo Pedernera, Alfredo Di Stefano y Néstor
Raúl Rossi todos argentinos y los brasileños Danilo
Mourman y Oscar Corzo.
En 1952 el Real Madrid para celebrar sus Bodas de Oro, pretende
traer a España a éste equipo y aunque al principio
tuvo problemas, estos se resolvieron y el mejor equipo del mundo
tal como se le consideraba fue contratado para jugar 5 partidos
en España. Con el Real Madrid jugó dos encuentros,
empatando a cero el primero y ganando Los Millonarios en el segundo
por 4-2, por lo cual se adjudicó la gran copa que representaba
el evento madridista. En Valencia los Millonarios empatan a cero
goles, en Las Palmas gana 3-2 y en Sevilla también se registra
empate a un gol. Los Millonarios llenaban los estadios con una
delantera de ensueño: Peys, Pedernera, Di Stefano, Baez
y Mauriño.
La entrada en Nervión fue de época, lleno total
y un gran acontecimiento en toda Sevilla. El 18 de mayo el Sevilla
derrota en el campo de Nervión al campeón de Inglaterra
el Manchester al que el Sevilla derrota por 5-0.
Del 12 de julio al 17 de Agosto el Sevilla realiza la gira más
larga y accidentada al continente americano. La gira que pudo
terminar en tragedia, puesto que cuando el Bimotor DC-3 que trasladaba
al Sevilla sobrevolaba San José de Costa Rica, perdió
el tren de aterrizaje y el trance se salvó con varios heridos
de escasa consideración
Componían la expedición: Busto y Manolin como porteros.
Guillamón, Herrera II, Campanal, defensas. Ramoní,
Enrique, Alcazar, Doménech y Mangui medios. Arza, Campos
Araujo, Herrera I, Cabrera, Liz y Ayala delanteros. Como entrenador
viajó Guillermo Campanal y como delegado Jesús Sainz
de la Maza. En calidad de médico D. Antonio Leal Castaño
y también viaja el secretario técnico Ramón
Encinas. Manolito Pérez va de utillero y masajista.
El
13 de julio en San José de Costa Rica el Sevilla y el Club
Sport Heridiano empatan a cero goles. También en San José
el día 16 se juega el Patria-Sevilla con victoria del Sevilla
por 2-1. De Costa Rica a Colombia para jugar el día 20
ante el Júnior de Cali partido que termina con empate a
un gol. El día 27 el Deportivo Cali es derrotado por el
Sevilla al vencer 2-1. El 7 de agosto el Deportivo Cúcuta
vence al Sevilla por 3-0. Un día más tarde el Deportivo
América y el Sevilla empatan a cuatro goles. Éste
debió ser el último encuentro que el Sevilla jugara
en América, pero no fue así. El agente intermediario
que había intervenido en la organización de la gira
el armenio Ratinoff, pretendía que el equipo fuese a Cuba
a jugar varios encuentros a lo que los expedicionarios se negaron,
ya que eso no estaba en contrato. El delegado del Sevilla se puso
en contacto telefónico con Ramón Sánchez
Pizjuan el presidente y éste indicó al delegado
que no fuesen a Cuba y que regresasen a España. Ante esto
el armenio desapareció llevándose los billetes de
vuelta la recaudación que hasta ese momento se había
hecho dejando al equipo tirado en el hotel Aristi de la ciudad
colombiana de Cali.
Desde España se hicieron gestiones para hacer volver al
equipo a través de las embajadas de España en Chile
y Colombia. Como las gestiones se dilataron unos días,
la expedición sevillista lo pasó realmente mal,
puesto que en el hotel dejaron de fiarle y dejaron de darle de
comer. Como solución de urgencia se le indicó al
Sevilla que se trasladaran al Centro Asturiano de Santiago de
Chile, donde pernoctaron hasta que se resolviera el problema.
Para
aprovechar las fechas y de camino hacer algún dinero se
programaron tres encuentros en Chile el día 10 de agosto
la Selección de Chile y el Sevilla empataron a cero goles.
El día 15 el Sevilla perdió por 3-2 ante el Santiago
Wanderers y el día 16 por 2-1 ante el Colo Colo.
Tras éste encuentro llegaron los billetes para que el equipo
volviera a España.
CUARTA TEMPORADA DE CAMPANAL COMO ENTRENADOR. Temp. 52-53
Es
la cuarta temporada que Guillermo Campanal se sienta en el banquillo
sevillista. Al final la temporada no resultaría del todo
mal, el 5º puesto que consigue el equipo resulta satisfactorio
para la mayoría de los aficionados. Eran tiempos donde
aún no habían comenzado las competiciones europeas
y los equipos una vez terminados los campeonatos de Liga y Copa
se dedicaban a montar partidos amistosos, algunos de ellos de
enorme categoría.
La
reestructuración de la plantilla se realiza con varios
cambios importantes, en el capitulo de bajas dos son de enorme
importancia como la retirada del fútbol activo de Pedro
Alconero debido a sus dolencias que no remitían, el vasco
se queda en el Sevilla pero enrolado en los escalafones inferiores
como entrenador de un equipo juvenil, la otra baja fundamental
es la de Paco Antúnez que tras ocho años de éxito
ficha por el Málaga cuando comienza el ocaso de su carrera
debido a la edad. A estos hay que acompañar al joven Alcázar
II que es cedido al Algeciras, mientras que Bomba firma por el
Real Jaén. En el capitulo de altas entran el espigado meta
Burgel que procede del Utrera aunque es de raíces germanas,
igualmente es recuperado del equipo mostachonero el joven Liz.
Procedente del Algeciras llega Loren, Mangui y Uncilla del Real
Jaén, Nacio del Alcoyano y Riquelme-fallecido la pasada
semana- del Orihuela.
La plantilla queda compuesta con los siguientes jugadores: Busto,
Manolín y Burgel como porteros. Campanal, Guillamón,
Navarro y Jerónimo Herrera los defensas. Enrique, Ramoní,
Gallardo, Riquelme y Nacio medios. Para la delantera una constelación
de estrellas: Araujo, Arza, Campos, Doménech, Pepe Herrera,
Manolo Liz, Loren, Bangui, Oñoro, Uncilla y Ayala.
Claros-oscuros
a lo largo de la temporada. Resultados un tanto sorprendente como
las goleadas en Nervión con 7-1 ante el Sporting de Gijón,
el 6-2 ante el Deportivo de la Coruña, el 4-2 ante el Barcelona,
el 5-2 ante el Real Zaragoza o el 4-2 ante el Celta. O las victorias
foraneas 0-4 ante el Valladolid en Zorrilla con dos goles de Oñoro
y uno de Araujo y Oncilla. El 0-3 logrado en la Rosaleda ante
el Málaga. Las partes oscuras las derrotas en Sarriá
(6-2), Las Corts (3-2) el mismo resultado en Chamartín.
O el 4-0 en Balaidos, otro adverso fue el 6-2 encajado ante el
equipo de Telmo Zarra, el Atlétic de Bilbao en la catedral.
En resumen que el Sevilla hizo una temporada decentita, voloteando
casi toda la temporada por los lugares altos de la clasificación.
A lo largo de la temporada en tres ocasiones el Sevilla ocupó
la tercera plaza y de entre la tercera y la sexta apenas se movió,
solo en la jornada segunda llegó a tocar el puesto doce
de la clasificación.
Los
jugadores más rentables en cuanto a regularidad fueron
Campanal, único jugador que jugó todos los partidos
(30) seguido de Busto con 29 y Guillamón con 28. En el
orden de goleadores los “pichichis” particulares fueron
Arza y Doménech que cada uno de ellos marcaron 16 goles.
Guillermo
Campanal y su ayudante Joaquín formaron el equipo base
con Busto bajo los palos. Guillamón, Herrera y Campanal
como defensas. Ramoní y Enrique en la línea de medios,
aunque también jugó con Ramoní y Riquelme
en muchos otros encuentros. En la delantera Araujo, Arza y Doménech
eran fijos, mientras que Bangui y Manolo Liz alternaban el exterior
derecha y Uncilla y Pepe Campos el exterior izquierda.
En
la Copa del Generalísimo el caminar del Sevilla fue tremendamente
breve hasta el punto de que solo jugó una eliminatoria
la correspondiente a octavos de final con empate a un tanto en
Nervión frente al Atlético de Madrid y con derrota
en el Manzanares por cuatro tantos a dos. En el partido de ida
el Sevilla dominó totalmente al equipo colchonero pero
el gol marcado por Doménech fue contrarrestado por el delantero
madrileño Molina que marcó en flagrante fuera de
juego, el sevillismo aceptó el gol entre otras cosas porque
eran momentos de resignación ante los arbitrajes favorables
que le hacían al equipo del régimen.
La vuelta fue una batalla campal, el árbitro del encuentro
expulsó a Mújica y Cobos del atlético y para
compensar hizo lo propio con Marcelo Campanal, lo normal es que
hubiese expulsado a otros dos jugadores más del Atlético,
pero lo dicho antes no había árbitro con valor para
enfrentarse a los poderes fácticos del fútbol.
En
el lado internacional varios jugadores del Sevilla cumplieron
un buen cometido. La dimisión de Ricardo Zamora como seleccionador
da paso a que varios jugadores del Sevilla se le abran las puertas
del equipo nacional como son los casos de Ramoní y Campanal,
así mismo en la categoría B, también juega
Fernando Guillamón.
En
resumen que Guillermo Campanal termina su ciclo en el banquillo-
aunque más tarde volvería para emergencias- con
una temporada normal y brillante en el campeonato liguero, mediocre
en el campeonato copero. Y satisfactorio en general para los aficionados,
que se animaron en gran manera al finalizar ésta temporada
y comenzase el rumor, más tarde convertido en realidad
del fichaje del entrenador Helenio Herrera por el Sevilla.
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