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MUERE
D. RAMÓN SÁNCHEZ PIZJUAN Y MUÑOZ
Don
Ramón Sánchez Pizjuan nació, vivió
y murió en Sevillista. Con varios capitulos como éste
no tendríamos bastante para explicar lo que significó
y sigue significando Ramón Sánchez Pizjuan y Muñoz
para los sevillistas que vivieron el club desde 1915 a 1956 (fechas
de su ingreso en el Sevilla y de su pase al tercer y definitivo
anillo que corona nuestra bombonera)
Ramón Sánchez Pizjuan no pudo hacerse socio del
Sevilla hasta que no cumplió los quince años, había
nacido en 1900. Con 15 años, es un chico que ya colaboraba
con el club en calidad de “botone” se dedicaba a hacer
mandado a los Spencer, Paco Alba, Benito Romero, García
Martínez, etc. A los 18 años viajó por primera
vez con el Sevilla a Lisboa en calidad de portero suplente. Él
con pocas cualidades para la práctica del fútbol
era portero en los escalafones inferiores y simultaneaba y complementaba
su enorme afición a todos los deportes estando al lado
de otro magnifico presidente Paco Alba, sin embargo fue Blasco
Garzón el primero que lo hizo directivo cuando éste
accedió a la presidencia en 1923. Desde ese momento la
vida de Sánchez Pizjuan quedó materialmente entregada
al Sevilla FC. Secretario, directivo, vicepresidente y en 1932
presidente.
Líder oratorio del Club favorecido por su brillante carrera
de abogado, tenía una exquisita y amena charla en todo
lo referente al fútbol y principalmente a los temas relacionados
con su amor infinito a su único club, el Sevilla FC. Eran
muy seguidas las “arengas” que hacía Sánchez
Pizjuan a los aficionados sevillistas. El bar “La Alicantina”
en la Plaza del Salvador era su lugar de “charlas de café”
que tanto prodigaba.
Visionario donde los haya fue un adelantado a su tiempo. Desde
que toma la nave del Club se comienza a notar la mano de éste.
En la temporada 33-34 el Sevilla alcanza por fin la deseada categoría
que por méritos le correspondía. En la 34-35 el
Sevilla consigue su primer título copero (en esos momentos
mucho más importante que la propia liga) pero la 1ª
Copa de España (en esos momentos denominada Copa Presidente
de la República) no llega sola, llega acompañada
por la que un grupo de chavales-los amateur-de la mano del legendario
Pepe Brand han conseguido al proclamarse también Campeón
de España. En la siguiente temporada éstos mismos
jugadores con pequeños retoques vuelven a conquistar la
Copa de España por segun año consecutivo. Ramón
Sánchez Pizjuan cuida la nave del primer equipo y merced
a su sabiduría es consciente de que el porvenir está
asegurado si el cuido a la cantera se hace prioritario. Cuando
llega la incruenta guerra civil en julio de 1936, Sánchez
Pizjuan se reune con Antonio Sánchez Ramos- su vicepresidente-
con Pepe Brand el magnifico entrenador de los amateur, con Antonio
Leal Castaño médico del Sevilla y con Manolo Pérez
el masajista y primer baluarte de ésta familia de cuidadores
del Sevilla tanto en lo deportivo como en lo de instalaciones-Manolo
Pérez vivió primero dentro del Estadio Reina Victoria
y ahora tenía su hogar dentro del Nervión-los cinco
intentaron la vuelta de Ramón Encinas como primer entrenador,
sin embargo el gallego que se encontraba de vacaciones en Alicante
les comunicó que se marchaba a Madrid para cuidar de su
familia.
El grupo comandado por Sánchez Pizjuan pretendian, preservar
a todos los jugadores tanto del primer como segundo equipo de
que fuesen destinado al frente. Sánchez Pizjuan y su grupo
de colaboradores contaron con la ayuda de las autoridades locales
los señores Adolfo Cuellar y el general Cuesta Monereo
que había sido nombrado brazo derecho del General Queipo
de Llano-coincidentemente ambos algo más que simpatizantes
del Real Betis- el objetivo se ve cumplido y la mayoría
de los jugadores en edad de ser movilizados, no lo son y son enviados
o bien al Gobierno Militar, al Gobierno Civil o a tareas humanitarias.
De esa forma los jugadores sevillistas se salvan de ir al frente
y poner en peligro sus vidas.
Ello conlleva el que el Sevilla en tiempos de guerra desde el
36 al 38 juegue más de 80 partidos, la mayoría beneficos
y se vaya formando un gran equipo, hasta el punto de que una vez
terminada la guerra el Sevilla era sin duda el equipo más
en forma del fútbol español, la muestra más
palpable es que iniciadas las competiciones nacionales, el Sevilla
gana la segunda Copa de España (1939) ahora bajo el nombre
de Copa Su Excelencia El Generalísimo y se proclama subcampeón
de liga.
Ya
en 1938 Ramón Sánchez Pizjuan, no solo proyecta
lo del nuevo estadio que con el pasar del tiempo llevaría
su nombre, si no que en una operación ventajosísima
logra comprar una enorme parcela en Nervión que sería
el inicio del patrimonio del Club, para lograr esto tuvo que convencer
a su madre para heredar en vida parte de su hacienda. Una de las
grandes virtudes de Sánchez Pizjuan es que tanto antes
de la guerra, durante el enfrentamiento y tras terminar el mismo.
no se identificó con ninguno de los bandos, tal era la
independencia de su descendencia liberal, que jamás se
identificó políticamente con nadie para mantener
el espíritu de los fundadores del Sevilla, aquella famosa
frase de José Luís Gallegos de que se fundaba un
club “donde tenían cabida todos los hombres, sin
distinción de clases, ni ideas sociales, políticas
o religiosas”
En pleno éxito personal debido a la trayectoria del Sevilla
con un equipo de ensueño donde tenían cabida los
mejores jugadores del país-la delantera Stuka-la defensa
formada por Joaquín y Villalonga, la celebre media que
formaban Alconero, Félix y Mateo...el presidente de la
Federación Española Javier Barroso se lleva a Sánchez
Pizjuan a Madrid para ocupar el puesto de vicepresidente en la
Federación Nacional- Sánchez Pizjuan se marcha a
Madrid con la condición de que su domicilio seguiría
siendo en Sevilla y que alternaría sus quehaceres entre
la federación y el propio Sevilla. El "destierro"
duró ocho largos años, durante éste tiempo
el Sevilla logra ganar el Campeonato de Liga en la temporada 45-46,
y su vuelta a Sevilla coincide con los previos de la conquista
de la tercera Copa de España (1948)
Ramón
Sánchez Pizjuan tras su vuelta al sillón presidencial,
logra aparte de la menciaonada Copa de España, un subcampeonato
de liga y un subcampeonato de Copa. También bajo su mando
se organiza unas esplendidas Bodas de Oro que fueron modélicas
en toda España.
La noche del 28 de Octubre de 1956, Ramón Sánchez
Pizjuan tras cenar en “La Alicantina” se retiró
a su apartamento y mientras el Sevilla jugaba en Las Palmas, tuvo
una cretina indisposición que nos arrebató su vida
y se fue al “tercer anillo” con sus amigos, Paco Alba,
Spencer, Nicolás Carretero, los hermanos Cruz, Carlos García
Martínez, unos que habían sido dirigentes de su
club, otros que habían sido jugadores.
El entierro de Sánchez Pizjuan (sin duda el presidente
más querido del Sevillismo) fue un acontecimiento social
irrepetible en Sevilla, solo comparable con los sepelios de los
grandes toreros: Joselito y El Espartero, dos toreros de leyenda.
Nos dejó una triste noche de otoño, pero está
presente en todos los que sentimos en sevillista. Ahora que se
cumple el cincuenta aniversario de su muerte, nos acordamos cada
vez más de él, no en balde bajo su mando se consiguieron
éxitos que hasta el pasado 10 de mayo no habíamos
logrado. ¿Cuántas veces hemos dicho el 90% de los
sevillistas nos iremos con Sánchez Pizjuan sin haber vivido
ni un solo título, mira por donde en el año del
Centenario hemos logrado dos y nuestras vitrinas han pasado de
tener cuatro títulos a tener seis y “lo mejor estar
por llegar” como repite hasta la saciedad nuestro actual
presidente.
En Eindhoven cuando logramos proclamarnos Campeones de la Uefa,
fuimos muchos los Sevillistas que miramos al cielo y aunque era
noche cerrada y calurosa, muchos pudimos vislumbrar en el cielo
de Holanda a los nuestros muy pendiente de lo que pasaba en la
tierra.
Al haber investigado profundamente la vida, el pensamiento y las
virtudes de aquel abogado que en 1956 nos dejó, puedo asegurar
que Ramón Sánchez Pizjuan desde allí nos
está diciendo quiero que me quitéis el record de
haber sido el presidente que más títulos he logrado
y lo quiero porque yo desde aqui difruto de los títulos
como vosotros lo haceis desde ahí. Los méritos de
los presidentes del fútbol se miden por los títulos
que albergan en las vitrinas y si yo logré tres y mi pupilo
dos de una tacada, porque no me va a superar en los próximos
años, eso es lo que quiero y deseo.
GRAN
TEMPORADA: SUBCAMPEÓN DE LIGA
La
cuarta temporada de Helenio Herrera en el Sevilla sería
genial en todos los aspectos menos en uno, en la “espantá”
que protagonizó el “mago” que se emborrachó
de éxito y quiso jugar con el Sevilla y con los compromisos
que había contraído.
La plantilla había sufrido pequeños retoques, aunque
algunos muy importante tanto en el capitulo de bajas como en el
de alta.
Las bajas de Araujo que se marcha al Córdoba con la carta
de libertad en el bolsillo, tras rendirle el club un merecido
homenaje, Espina que también se marcha al Córdoba,
Fernando Guillamón y Riquelme que se marchan al Real Murcia
y Manolo Liz que lo hace yéndose al Cádiz.
Para cubrir estas bajas se incorporan el meta Javier procedente
del Recreativo de Huelva, Payá que procede del Málaga,
Ruiz Sosa que estaba cedido en el Coria, tras haber debutado en
la temporada anterior en un amistoso jugado contra el Cádiz,
Amaro que había jugado en los Salesianos de Córdoba,
San Álvaro y España de Tánger.
La plantilla queda conformada por los guardametas: Busto, Javier,
Guerrica y Vera. Los defensas: Marcelo Campanal, Herrera II, Maraver,
Romero y Valero. Los medios: Enrique, Pepín y Ramoní
y los delanteros: Amaro, Arenas, Arsenio, Antoniet, Doménech,
Arza, Loren, Pahuet, Payá, Pepillo II, y Quirro.
El
Sevilla comienza la temporada con buen pie, pero quizás
no lo suficientemente brillante para imponerse en los lugares
altos de la tabla. Se llega a la jornada 8ª sin conocer la
derrota, aunque muchos empates figuran ya en el casillero particular
del Sevilla. Con suficiencia se vence en Nervión a Valencia,
Zaragoza, y Condal que había ingresado por primera y única
vez en la máxima categoría del fútbol español.
Tres victorias y cuatro empates en Atocha, Chamartín, Balaidos
y Sarriá. Los diez puntos anotados daban para situarse
en la tercera plaza, pero ya Real Madrid y Barcelona habían
tomado la delantera en la clasificación.
Helenio Herrera desde el principio se decantó por un equipo
muy similar, aunque no pudo mantener la misma alineación
debido a las numerosas lesiones que sufrieron algunos jugadores
esa temporada. El equipo comienza el campeonato con Busto en la
portería, Romero, Herrera y Maraver alternándose
el puesto de lateral derecho. El formidable Campanal en el centro
de la defensa y con Valero que se había afianzado en la
parte izquierda de la defensa. En la media tenían puesto
asegurado Pepín y Enrique y en la delantera Arza, Pepillo
y Doménech tenían puesto seguro, alternándose
los exteriores, unas veces Loren con Pahuet por la izquierda y
otras Payá, Pahuet, Loren o Quirro que ocupaban posición
de extremo derecho.
La primera derrota llega en el Insular de Las Palmas donde se
pierde por 2-1. Las tres jornadas sucesivas se anotan con victorias
claras, en Nervión ante Osasuna (3-1) y Atlético
de Madrid que es barrido por 5-1, con una victoria en Zorrilla
por 1-2. Esta mejora de puntos sin embargo no sirve para mejorar
posiciones en la general ya que los dos primeros no dan tregua.
En la jornada 12ª el Sevilla pierde contra pronóstico
en el campo de la Victoria de Jaén donde es derrotado por
3-1. Los numerosos aficionados que se desplazan hasta la capital
del Santo Reino vuelven muy enfadado con el entrenador y con algunos
jugadores a los que acusan de haber ido a Jaén de paseo.
A esas alturas Helenio Herrera ya contaba con Javier en la portería
porque Busto se lesiona de gravedad, la medular habitual de Pepín
y Enrique es sustituida por Ramoní y Herrera, la delantera
seguía siendo la misma aunque Vicente Pahuet se había
hecho con la titularidad en el extremo izquierda y nadie le disputaba
el puesto. El levantino marcaba una esplendorosa regularidad y
una encomiable entrega. Tras la desilusión de Jaén
HH decide quitar al meta Javier y le vuelve a dar entrada al joven
Vera, con lo cual antes de llegarse al ecuador de la temporada
ya habían pasado hasta tres porteros por debajo de los
palos de la portería sevillista. Al Deportivo de la Coruña
se le derrota con facilidad por 5-1 con un Pepillo inspirado que
marca dos tantos, siendo Pahuet, Arza y Loren los autores de los
tres restantes. Al haber una semana de descanso son solo 14 días
sin fútbol los que hay para que el guardameta pierda la
titularidad al encajar cinco goles en la catedral en la jornada
14ª. Para el partido siguiente vuelve Busto a la portería
y el Sevilla vence brillantemente al Barcelona por 2-1. El Sevilla
se mantiene en el 4º puesto de la general y se llega al final
de la primera vuelta del campeonato. Victorias en Nervión
ante Real Sociedad (3-2) y Real Madrid (2-0) con goles de Pepillo
y Pahuet. Derrota en Mestalla (2-0) y Zaragoza (3-1), el Sevilla
en la jornada 18ª logra situarse en la segunda plaza con
solo el Real Madrid por delante.
A partir de esos momentos el equipo entra en unos baches de juego
que le hace subir y bajar con enorme facilidad en la clasificación.
Se dan resultados sorprendentes como la derrota en Barcelona ante
el Condal por 5-1, ante Osasuna en el campo de San Juan por 5-2
y resultados halagüeños como las victorias en Nervión
ante Las Palmas (3-1), Valladolid (2-0) o Real Jaén (3-0).
No obstante los resultados más importantes son los de las
jornadas 26ª, 29ª y 30ª. En la 26ª al derrotar
al Atlético de Madrid en el Metropolitano por (1-2) en
la penúltima jornada con una clara victoria en Nervión
ante los leones de San Mamé al ganar el Sevilla con un
claro 4-1, y se llega a la última jornada con el Real Madrid
proclamado campeón de la liga y de la Copa de Europa y
al Barcelona junto con el Sevilla en busca del subcampeonato.
Igualados a puntos ambos equipos, pero con el Sevilla con ventaja
al haber ganado en Nervión.
La semana previa a éste choque fue tremendamente convulsa
para el Sevilla, su directiva y su afición. Ya que se descubre
que Helenio Herrera que había renovado un año antes
por tres nuevas temporadas, se deja caer, que se marcha ya que
el Barcelona le pagaba bastante más dinero que el Sevilla
y que por tanto no respetaría el contrato firmado con el
Sevilla.
Sánchez Pizjuan tomó de inmediato las medidas oportunas
apartando al entrenador de los entrenamientos y consecuentemente
del equipo, denunciándolo ante la Federación Española
de Fútbol. Al partido que restaba marcharía de entrenador
el fiel Guillermo Campanal. El ambiente en la Sevilla futbolística
era de una crispación enorme. Helenio Herrera se marchó
de Sevilla apenas sin recoger sus cosas, mientras que la calma
llegaba al vestuario por los buenos oficios de Campanal “el
gordo” el empate a un gol cosechado en Las Corts dio el
subcampeonato al Sevilla. Jocosamente en Sevilla se comentaba
que al Sevilla le había tocado el “gordo” uno
en el banquillo y otro que podría llegar en escasas fechas
si el Real Madrid se volvía a proclamar Campeón
de Europa, ya que si esto sucedía el Sevilla jugaría
la Copa de Europa al haberse clasificado como subcampeón.
Cosa que sucedió. La copa del Generalísimo fue tremendamente
efímera para el Sevilla al caer ante el Valencia. El 2-0
encajado en Mestalla no fue superado por el menor 1-0, cosechado
en Nervión.
El Sevilla a continuación realiza una gira por América,
a la que tiene que ir como entrenador Guillermo Campanal, en el
próximo número explicaremos como fue esta gira.
Así como resultó la desvinculación de Helenio
Herrera del Sevilla.
EL
SEVILLA JUEGA LA PEQUEÑA COPA DEL MUNDO
La
temporada que acababa de concluir había traído bajo
el brazo enormes contradicciones. En lo deportivo el subcampeonato
logrado. En lo humano la irreparable pérdida del mejor
presidente de la historia del Sevilla. El 28 de octubre de 1956,
fallece en su apartamento de la calle Álvarez Quintero;
Ramón Sánchez Pizjuan minutos después de
que el Sevilla había jugado su partido de campeonato frente
a la U.D. Las Palmas en el estadio Insular. La manifestación
de dolor en Sevilla por tan irreparable perdida duró varias
semanas, y ni la promesa de su sucesor en el cargo D. Ramón
de Carranza el marqués de Soto Hermoso de que realizaría
el magnifico estadio soñado por el fallecido presidente,
ni el subcampeonato logrado paliarían en su totalidad la
tristeza que reinaba en el sevillismo.
Al final del campeonato liguero y debido a la magnifica clasificación
que consigue el Sevilla provoca que sea invitado a participar
en el prestigioso Torneo oficioso de La Pequeña Copa del
Mundo, que se había celebrando por primera vez en 1951
en la ciudad brasileña de Río de Janeiro por lo
cual la versión de ese año y del siguiente se denominó
también La Copa de Río. Estas dos primeras versiones
las ganaron simultáneamente el Palmeiras y el Fluminense.
Visto el éxito cosechado en 1951, la FIFA se hizo cargo
de la organización del torneo y decidió que se jugaran
en diversas ciudades sudamericanas. También decidió
que participasen dos campeones europeos generalmente de equipos
latinos y dos campeones sudamericanos. Se adoptó el nombre
de origen “Pequeña Copa del Mundo” y una segunda
denominación que sería la de “Mundialito de
Clubes”.
Las posteriores ediciones dieron los siguientes campeones: 1952
e Caracas, Real Madrid. 1953: Millonarios de Bogotá. 1954:
Corinthians. 1955: Sao Paulo. 1956: Real Madrid, y 1957: FC Barcelona.
En ésta edición es donde participa el Sevilla junto
con el Barcelona. El Sevilla por haber sido subcampeón
y el FC Barcelona al ser tercer clasificado, ya que el Real Madrid
tuvo que renunciar a participar por estar inmerso en la Copa de
Europa, que finalmente terminaría ganando y dándole
la oportunidad al Sevilla de participar en la siguiente temporada
en la máxima competición europea. El Real Madrid
al proclamarse campeón de la Copa de Europa dejaba la plaza
para el subcampeón.
La expedición estaba compuesta por Eugenio Montes Cabeza
como directivo encargado del viaje, Guillermo Campanal como entrenador,
Antonio Leal Castaño como médico y Manolito Pérez
como masajista y encargado del material y los jugadores: Busto,
Javier y Guerrica, Romero, Campanal, Maraver, Valero, Ramoní,
Herrera II, Pepín, Ruiz Sosa, Arsenio, Quirro, Arza, Doménech,
Pepillo, Pahuet, Antoniet y Payá. El avión de la
compañía Panair que trasladaría al Sevilla
a Sudamérica partió de Barajas teniendo que hacer
escala en Lisboa, donde había que esperar a los jugadores
del FC Barcelona. Una vez reemprendido el viaje y cuando se llevaban
tres horas de vuelo a la altura de Dakar en la costa africana
sufrió un serio contratiempo al romperse una de las ventanillas
del aparato y producirse una descompresión en la cabina.
Una vez arreglada la avería en plena madrugada iniciaron
la marcha a través del Atlántico hasta alcanzar
la ciudad brasileña de Recife. De allí a Río
de Janeiro sin novedad. En el aeropuerto internacional de Río
cambian de avión tomando un Douglas C7 que se traslada
hasta Sao Paulo donde tenían que recoger al equipo paulista.
La anécdota agradable del largo viaje la encuentra en ésta
ciudad ya que allí son recibidos por un grupo de personas-aproximadamente
unos cuarentas- que portan una pancarta con la siguiente leyenda:
“Los andaluces de Sao Paulo os saludan” esto hizo
despertar un tanto a los expedicionarios sevillistas que adormilaban
tras más de 30 horas de vuelo. Antes de partir para Caracas
donde se jugaría el “Mundialito” el Sevilla
disputó tres partidos en Brasil. En el estadio Pacaembú
con capacidad para 65.000 espectadores se midieron al Corinsthians
perdiendo el Sevilla por 2-0, con expulsiones de los sevillistas
Arza y Romero. El segundo encuentro es frente al Sao Paulo donde
se cosecha un empate a dos goles. El tercer enfrentamiento es
contra el Lazio italiano que también se encuentra en gira
por Sudamérica, éste partido termina en derrota
para el Sevilla, ésta vez por 3-0.
Así
se desarrolló este torneo:
29
de Junio de 1.957 Botafogo 2 – Sevilla FC 0
30 de Junio de 1.957 FC Barcelona 4 – Nacional de Montevideo
0
04 de Julio de 1.957 Sevilla FC 2 – Nacional de Montevideo
2
05 de Julio de 1.957 Botafogo 0 – FC Barcelona 3
07 de Julio de 1.957 Botafogo 4 – Nacional de Montevideo
0
08 de Julio de 1.957 FC Barcelona 3 – Sevilla FC 2
10 de Julio de 1.957 Botafogo 4 – Sevilla FC 0
11 de Julio de 1.957 Nacional de Montevideo 2 – FC Barcelona
3
13 de Julio de 1.957 FC Barcelona 2 - Sevilla FC 2
15 de Julio de 1.957 Nacional de Montevideo 2 – Botafogo
2
17 de Julio de 1.957 Sevilla FC 3 – Nacional de Montevideo
1
18 de Julio de 1.957 Botafogo 2 – FC Barcelona 2
Clasificación
final:
1º
FC Barcelona 10 puntos
2º Botafogo 8 puntos
3º Sevilla FC 4 puntos
4º Nacional de Montevideo 2 puntos
Aunque el entrenador Guillermo Campanal hizo muchos cambios en
los partidos para premiar a todos los que habían viajado,
el equipo base en muchos partidos lo compusieron: Javier, Romero,
Campanal, Valero, Ramoní, Herrera II, Payá, Arza,
Quirro, Pepillo y Pahuet.
La
gran anécdota de la gira se da cuando el delegado Eugenio
Montes Cabezas a petición del presidente Ramón de
Carranza contacta con el entrenador sudamericano para tomar las
riendas del equipo de cara a la próxima temporada y cuando
llama al presidente blanco para darle la buena nueva, le dicen
desde España que deshaga el contrato que ya aquí
se había firmado al balear Satur Grech para tal cometido.
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