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1.927/28.-
POLÉMICA ANTE LA CREACIÓN DE LA LIGA.
No
fue fácil el comienzo del campeonato liguero. Todas las
partes clubs, federaciones, jugadores, etc. eran consciente de
que había que crear más competiciones futbolísticas
para llenar los grandes espacios de tiempo que había entre
el Campeonato de la Copa de España y los Campeonatos regionales.
Es cierto que estas fechas se ocupaban por una gran cantidad de
partidos amistosos que se organizaban, pero era evidente que no
se jugaba contra un rival en un partido amistoso como cuando había
una competición de por medio.
A esas alturas del siglo el fútbol estaba profesionalizándose
y se requería más competitividad para mantener el
interés del mismo, esto podría darlo los partidos
oficiales y la disputa de algún título.
En España tuvimos que fijarnos una vez más en el
fútbol inglés- como no podía ser de otra
manera- para organizar ese campeonato que completase y rentabilizase
a los clubs de fútbol. En Inglaterra ya existían
el tradicional Campeonato de Copa y también el Campeonato
de Liga.
En
España teníamos un gran problema, la división
interna en las federaciones, ni la federación española
poseía poder, ni las regionales tampoco, así nos
fueron los primeros conatos de la creación del Campeonato
Nacional de Liga. No había forma de poner a nadie de acuerdo
y se formaron con grandes defectos dos ligas por separados que
resultarían ambas un puro desastre.
Las
ideas fueron numerosas y emanadas no solo de los representantes
de los clubs, también opinaban los periodistas, los futbolístas,
los árbitros y todo bicho viviente. La solución
que aportaba el vicepresidente del club Arenas de Guecho era que
se formara una liga con los seis equipos que habían logrado
hasta entonces proclamarse campeones de la Copa de España,
es decir: Athletic Club de Bilbao, Real Madrid, Barcelona, Real
Unión de Irún, Real Sociedad (que había sido
campeón de España en 1.909 con el nombre de Club
Ciclista), y el propio Arenas de Guecho.
Paralelamente
el presidente del Atlétic de Madrid; D. Luciano Urquijo
efectuaba una propuesta distinta y con más equipos y que
a su vez desaparecieran los campeonatos regionales, ambas propuestas
fueron tajantemente rechazadas por la Federación Nacional
ya que de ninguna manera aceptarían implantar tal elitísmo
y que salieran perjudicados los más modestos al suprimir
los campeonatos regionales.
El
17 de Abril de 1.927 en Santander tiene lugar una reunión
de club y el presidente de la Federación Española,
propone el dar por buena la propuesta del Arenas de Guecho pero
ampliar la liga en dos equipos más que serían el
Atlétic de Madrid y el Español de Barcelona, ante
esta propuesta claramente discriminatoria se oponen rotundamente
los representantes de los clubs; Celta de Vigo, Sporting de Gijón,
Sevilla FC, Valencia y Rácing de Santander. Se arma la
marimorena y los señores federativos, Acha y Hernández
Coronado abandonan la reunión disconforme con la propuesta
y visto la tremenda discriminación que se intenta realizar.
No obstante los que apoyan la propuesta deciden seguir adelante
aunque sea sin el beneplácito de la española y crean
por su cuenta la llamada Liga Profesional del Fútbol Español
nombrando a D. Luciano Urquijo como presidente de esta federación
paralela.
Cinco días más tarde los clubs afectados se reúnen
en Madrid en la sede del Real Madrid y forman otra federación
con la denominación de Unión de Clubs Campeones,
estos aceptan realizar la liga pero para evitar un frontal enfrentamiento
con la Federación Nacional deciden no abandonar los campeonatos
regionales y darle a esta liga un carácter de “torneo
amistoso entre campeones” de esta forma intentan salvar
las represalias de los modestos y evitar el enfrentamiento con
la federación nacional.
Popularmente y acorde con los tiempos que transcurren ambas ligas
reciben el bautismo con otros nombres totalmente distintos. Los
“maximalistas” los que apoyan la propuesta de una
mayor cantidad de clubs y los “minimalistas” los que
apoyan una menor cantidad de clubs.
La
Federación Nacional para contrarrestar la división
que se veía venir, hace una propuesta en la que se forman
dos grupos para jugar el Campeonato de la Copa de España,
la propuesta pasa por jugar con el sistema de liguilla con lo
cual hay una gran cantidad de fechas ocupadas al jugarse a doble
vuelta. Ni los maximalistas, ni los minimalistas aceptan en principio
la propuesta de la nacional, entre discusiones, disputas y muchas
amenazas van transcurriendo el verano y allí no había
quien pusiera un poco de orden- evidentemente la propuesta de
la federación nacional estaba haciendo estragos- cada vez
quedaban menos fechas y no había forma humana de ponerse
de acuerdo. Al final de septiembre se crea la “Liga Máxima”
con los equipos: Iberia de Zaragoza, Sporting de Gijón,
Sevilla FC, Rácing de Santander, Athletic de Madrid, Celta,
Murcia y Valencia.
Mientras
esto ocurre el otro grupo, los minimalistas organizan la Liga
Mínima con los campeones de copa: Real Madrid, Athletic
de Bilbao, Real Sociedad, Barcelona, Real Unión de Irún
y Arenas de Guecho.
Tanto
un torneo como otro fue un “galimatías” indescifrable,
hasta el punto de que en la Liga Mínima había equipos
que jugaron 7 encuentros y otros equipos solo jugaron 3, algo
parecido ocurrió con la liga Máxima, hubo enormes
incomparecencias y mientras Sevilla, Celta y Sporting jugaban
8 encuentros cada uno, el Valencia jugaba solo 2.
Lo
único positivo que salió de ese bodrio de competición
es que al menos se habían dado los primeros pasos para
la formación de los grupos que se formarían la siguiente
temporada con la creación del Campeonato Nacional de Liga,
y que como dice el dicho “de los errores se aprende”
y esas enseñanzas servirían para llegar a más
rápidos acuerdos la siguiente temporada.
POR
FIN SE ORGANIZA LA LIGA.
Al
terminar la temporada 1927-1928 y comprobado el fracaso que había
supuesto ambas ligas organizadas por maximalistas y minimalistas,
nadie dudaba de que fuera conveniente por el bien del fútbol
patrio llegar a un acuerdo común y organizar un solo campeonato.
El 17 de Junio de 1928, en los locales del Real Madrid los componentes
de ambos grupos se reúnen para intentar llegar a un acuerdo
que dejara satisfecho a unos y otros.
A
esta reunión asisten representantes de los clubes: Celta
de Vigo, Deportivo de la Coruña, Sporting de Gijón,
Real Oviedo, Rácing de Santander, Gimnástica de
Torrelavega, Athlétic de Bilbao, Arenas de Guecho, Deportivo
Alavés, Barcelona, Español, Europa, Iberia, Real
Unión de Irán, Real Sociedad, Osasuna, Athlétic
de Madrid, Valencia, Murcia, Sevilla y Real Madrid. Las discusiones
se desenvolvieron dentro de la mayor cordialidad, examinándose
varias formulas de competición, ninguna de las cuales consiguió
la deseada unanimidad. Con el fin de llegar a una solución
definitiva se nombró una comisión que sería
la encargada de seguir estudiando la problemática, compuesta
por los representantes del Real Madrid, Athlétic de Madrid,
Barcelona, Español, Iberia, Real Sociedad, Athlétic
de Bilbao, Real Unión de Irún y Sevilla FC.
Estos se reunieron en Bilbao el 30 de Junio, una vez solventada
la tercera final de Copa de España que se había
disputado en el Estadio de El Sardinero de Santander-el Barcelona
necesitó jugar tres partidos para proclamarse campeón
ante la Real Sociedad- a dicha reunión asistieron los Sres.
De la Riva (Español), Urquijo (Athlétic de Madrid),
Gómez García (Sevilla FC), Minuesa (Iberia), Minuesa
que representaba a los clubes Real Sociedad, Barcelona y Real
Unión, y los señores, Errasti y Gutiérrez
Alzaga que fueron los anfitriones y representantes del Athlétic
de Bilbao.
Se
acordó presentar a la aprobación de la Asamblea
Nacional, prevista para el 5 de julio, una propuesta acerca de
la forma de la composición del Campeonato Nacional de Liga.
La propuesta era formar un grupo de 1ª división con
ocho equipos, los seis campeones de Copa más el Español
de Barcelona y el Athlétic de Madrid, la propuesta pasaba
por dar entrada a estos dos equipos al ser los más antiguos
en cuanto a su fundación. La 2ª división la
formarían 12 equipos: Sevilla FC, Sporting de Gijón,
Real Oviedo, Celta de Vigo, Deportivo de la Coruña, Rácing
de Santander, Alavés, Osasuna, Iberia, Europa, Rácing
de Madrid y Valencia.
Esta propuesta fue rechazada por los clubes que habían
sido excluidos y por quienes abogaban por una primera división
más amplia. Nuevamente vuelven las diferencias porque la
Unión de Clubes era concluyente, no admitirían una
máxima categoría con más de ocho clubes.
Con estas premisas llegó el día de la Asamblea Nacional
que se celebraba en Madrid. Aquel día se aprobaron varias
cosas como el funcionamiento de los Campeonatos Regionales y la
forma de jugarse la Copa de España, pero no se llegó
a ningún acuerdo en cuanto al campeonato de Liga. Volvieron
las discrepancias y los clubes vascos amenazaron con formar ellos
solo un campeonato de Copa, mientras que los equipos gallegos
amenazaron con integrarse en los campeonatos de Portugal. Otra
de las protestas se basaban en la circunstancia de que la Real
Sociedad se autonombraba con el derecho a ser participe de la
máxima categoría bajo la premisa de que el Club
Ciclista de San Sebastián se había proclamado en
1909 Campeón de la Copa de España. Casi todos los
clubes protestaron porque la Real Sociedad se había aprovechado
de los méritos cosechados por un club que desapareció
años más tarde, pero que nada tenía que ver
con ellos.
Las
reuniones se hacen interminables y los días siguen pasando
sin que se llegue a un acuerdo. Las mayorías de estas reuniones
terminan como el “rosario de la aurora” todos peleándose
unos contra otros. El 16 de Septiembre, hay una reunión
que evidentemente termina sin acuerdos importantes, los días
25 y 26 de Octubre nuevas reuniones y continúa sin haber
“fumata blanca”. El 5 de Noviembre nueva reunión
y continua sin haber acuerdos. El 22 de Noviembre nueva Asamblea
con carácter Extraordinario, de dicha asamblea el único
acuerdo al que se llega tras muchas y controvertidas discusiones
es que para el día siguiente se programaría un almuerzo
colectivo entre todos los asistentes. La buena mesa y los mejores
“caldos” obran el milagro, tras los postre en el propio
restaurante comienzan ha obtenerse algunos acuerdos. Todos regresan
a la asamblea y el Dr. Cabot lee unas hojas manuscritas en las
cuales se alcanzan ya algunos acuerdos.
“Se constituiría una 1ª división con
diez equipos, los seis campeones de la Copa: Athlétic de
Bilbao, Real Madrid, Barcelona, Real Sociedad-por fin le habían
admitido la teoría del Club Ciclista de san Sebastián-
Real Unión de Irún y Arenas de Guecho. Más
tres finalistas: Español de Barcelona, Athlétic
de Madrid y Europa de Barcelona. El décimo equipo saldría
de un torneo intensivo que jugarían los encuadrados en
la 2ª división: Sevilla FC, Rácing de Santander,
Valencia, Celta, Coruña, Oviedo, Sporting de Gijón,
Iberia de Zaragoza, Deportivo Alavés y Real Betis. Se designa
así mismo que el Rácing de Madrid ocupará
la plaza que deje vacante el equipo que ascienda a 1ª división.
Por
fin hay acuerdo. Un grupo de 1ª división con 10 equipos
y otro de 2ª también con 10 equipos. Al hacerse el
torneo por eliminatorias a un solo partido, hubo de hacerse una
eliminatoria previa para dejar el grupo en ocho equipos. Todos
los encuentros se jugarían en campos neutrales en la primera
eliminatoria cayeron el Iberia de Zaragoza a manos del Real Oviedo
y el Deportivo Alavés a mano del Betis. Ya en cuartos de
final el Sevilla se enfrenta al Coruña el 17 de Enero de
1.929 en Madrid, el Sevilla gana al equipo gallego por un claro
4-1, el Sevilla alinea a Eizaguirre, Monje, Iglesias, Caballero,
Rey, Gabriel, Roldán, Carreño, Velasco Corsi y Pepe
Brand. El “petit” Brand marca dos goles, Velasco y
Corsi completan la cuenta.
El 27 de Enero se enfrentan también en Madrid el Sevilla
y el Celta de Vigo en semifinales gana el Sevilla por 2-1 con
goles de Carreño y Brand. En la otra semifinal el Rácing
de Santander elimina al Betis por lo cual Sevilla y Rácing
tienen que jugar una final para decidir quien ocuparía
la plaza en 1ª división. El 3 de Febrero Sevilla y
Rácing empatan a un tanto el gol lo marca Corsi, y el equipo
es el mismo que en anteriores ocasiones con el solo cambio de
Sedeño en el lugar de Iglesias. El 6 de Febrero se juega
en el mismo campo madrileño el desempate, y esta vez el
empate es a dos goles, Brand y Velasco son los autores de estos
goles. El equipo el mismo con el cambio de Iglesias por Gabriel.
Hay que ir a un nuevo desempate, mismo escenario stadium Metropolitano
y victoria para los montañeses por 2-1, el gol del Sevilla
lo marca Ocaña. El Sevilla ejerció un dominio aplastante
sobre el Rácing, pero en fútbol lo que vale son
los goles y Eizaguirre encajó dos mientras que su equipo
solo hacia uno.
El
Sevilla quedó encuadrado en 2ª división y el
Rácing ascendió a la división de honor.
¡! EL
PRIMER CAMPEÓN; EL SEVILLA FC¡¡
Al no alcanzarse
la primera división por caer derrotado ante el Rácing
de Santander en el tercer partido de promoción el Sevilla
comienza la liga en la 2ª división. Acompañan
al Sevilla los clubes: Iberia de Zaragoza, Deportivo Alavés,
Sporting de Gijón, Valencia FC, Real Betis, Real Oviedo,
Deportivo de la Coruña, Real Club Celta y Rácing
de Madrid
El Sevilla
FC es dirigido en esos momentos por un gran presidente como fue
Juan Domínguez Osborne el Barón de Gracia Real,
un abnegado hombre de la nobleza que atesoraba una humanidad enorme
y un cariño hacía los colores del Sevilla sin límite.
Gracias a este presidente el Sevilla contaba con unas magnificas
instalaciones como era el Estadio del Nervión, el barón
puso de su bolsillo el dinero para poder adquirir los terrenos
y poder construir el coqueto estadio.
En la dirección
técnica del equipo es encomendada a un entrenador de origen
húngaro llamado Lippo Hertzka que había sido contratado
por recomendación de Ángel Villagran el anterior
entrenador que se marchó para ocupar el banquillo de otro
club.
El húngaro cuenta con una plantilla formada por: Eizaguirre
y Machuca como porteros, Monge, Sedeño, Iglesias, y Sedeño
II como defensas. Al principio del campeonato Iglesias actuó
de medio para pasar más tarde a la defensa. Los medios
eran Iglesias, Pileño, Castro, Caballero, Gabriel y Abad.
Y los delanteros Adelantado, Corsi, Gual, Rey, Reyes, Velasco,
Brand, Roldán, Ocaña y Carreño.
El campeonato
que realizó el Sevilla fue sencillamente genial. Comenzó
el 17 de febrero de 1.929, jugándose en Nervión
el primer partido con victoria sobre el Rácing de Madrid
al que el Sevilla le ganó por 2-1, con goles de Velasco
ambos, mientras que el Rácing de Madrid su gol lo marcó
Fuertes. Aquella tarde con un Nervión rebosante de público
el Sevilla comenzaba su andadura liguera y la primera alineación
que presentaba estuvo compuesta por Eizaguirre en la portería-
ya se había convertido en uno de los mejores porteros de
España, solo Ricardo Zamora le hacía sombra- Monge
y Pepe Sedeño en la defensa, este se haría con la
titularidad desde el principio y alternaría las posiciones
para jugar unas veces por la izquierda su lugar natural si tenemos
en cuenta que era zurdo, aunque también jugaba satisfactoriamente
por la derecha. En la línea de medios jugaron esa tarde
Pileño, Castro e Iglesias y en la delantera Roldán
como extremo derecha, Carreño como interior, Velasco como
delantero centro, Corsi como interior izquierda y Pepe Brand como
extremo. Ni que decir tiene que de este ramillete de jugadores
tres eran las figuras, el guardameta Guillermo Eizaguirre, el
defensa Pepe Sedeño y el delantero Pepe Brand. El resto
de jugadores no destacaban como estos tres pero el nivel era bastante
bueno.
Si el comienzo
del campeonato fue bueno, la continuación no estuvo nada
mal, ya que tras la primera victoria en Nervión, llegó
un meritorio empate a dos goles en Riazor ante el Deportivo de
la Coruña. Roldán marcó el tercer gol del
Sevilla en liga y Adelantado hizo el cuarto. Nueva victoria en
Nervión ahora ante el Real Sporting de Gijón por
dos goles a cero. En el Sporting de Gijón jugó ese
encuentro un delantero corpulento y arrollador que se llamaba
Campanal y de nombre Guillermo González del Río.
Los técnicos del Sevilla se fijaron en él, para
ficharle al finalizar la temporada-la historia ya la saben los
lectores- 16 años de jugador y otros 16 de técnico,
¡! Ahí es nada¡¡.
Nuevo empate en Vitoria a un gol y empate también en Nervión
ante el RC Celta de Vigo. Empate en el campo de Buenavista de
Oviedo y llega el primer enfrentamiento local en Nervión.
Era la fecha del 7 de abril de 1.929 cuando se juega el primer
derbi en este campeonato. El partido lo resuelve el Sevilla con
enorme facilidad y el 3-0 que reflejaba el marcador al final del
choque se antoja corto para los méritos contraídos
por uno y otro equipo. Gual se anotó en su cuenta el primer
gol que el Sevilla le hacía al Betis en este recién
estrenado campeonato. Por su parte el Sevilla continuaba sin conocer
la derrota tras jugarse la jornada 7ª del campeonato.
Con las victorias
locales ante el valencia por 4-2 y el Iberia de Zaragoza por 3-1,
se llegaba al ecuador de la temporada. El Sevilla había
logrado jugar nueve jornadas sin conocer la derrota, a esta magnifica
trayectoria aún había que unirle dos jornadas más
el empate en el campo de la calle O´Donnell en Madrid ante
el Rácing de Madrid y la victoria en Nervión ante
el Deportivo por 2-0. Once jornadas continuadas sin saber que
era perder. La primera derrota llegó en el viejo Molinón-
en esos momentos flamante y coqueto estadio del Sporting-, fue
claramente un bache transitorio porque al partido siguiente se
vuelve nuevamente a sumar ante el Deportivo Alavés en Nervión.
El final del
campeonato lo alcanza el Sevilla proclamado campeón con
22 puntos en los 18 partidos disputados. Encajando 24 goles y
siendo por tanto el equipo menos batido de la categoría
y por ende Guillermo Eizaguirre que solo faltó a un partido
el guardameta menos goleado.
El brillante
campeón que fue el Sevilla no ascendía directamente
a primera si no que habría de jugarse una promoción
con el colista de la máxima categoría, este no podría
ser otro que el Rácing de Santander que nuevamente sería
verdugo del Sevilla.
El 7 de junio
de 1929, se juega en Nervión el primero de los partidos,
vence el Sevilla al Rácing por 2-1 con goles de Carreño
y Rey. Larrinaga conseguiría el gol racinguista. En la
vuelta jugada el 14 de junio en los campos Sport del Sardinero
el Rácing se impuso al Sevilla por 2-0 con goles de Laredo
y Cladera.
Por segundo año consecutivo el Rácing de Santander
se cruza en el camino del Sevilla en su aspiración a ser
equipo de 1ª división.
En la Copa
de Andalucía, el Sevilla vuelve a tomar el mando adjudicándose
la décima copa de los trece trofeos disputados hasta ese
momento. Ese año participaron en la misma el Sevilla, Real
Betis, Real Balompédica Linense y Málaga CF.
En cuanto
a la Copa de España el Sevilla eliminó en dieciseisavos
al Deportivo Valladolid. En los terrenos de la Sociedad Taurina
vencieron los castellanos por 2-0, en Nervión el Sevilla
goleó al Valladolid al ganarle por 8-0, con goles de Castro
(5), Carreño, Corsi y Brand. Los cuartos de final emparejan
a Osasuna y Sevilla, en el campo de San Juan el Sevilla gana por
0-1 con gol de Roldán, en Nervión vuelven a ser
derrotados los navarros por 4-2, dos goles de Carreño 1de
Corsi y otro de Ocaña dan el paso a la siguiente eliminatoria.
Con el campo de Nervión registrándose la mayor entrada
de su historia hasta ese momento, el Sevilla cae derrotado por
el FC Barcelona por el resultado de 0-1, gol de Samitier. En la
vuelta nueva derrota ahora por 2-0 con goles catalanes de Arnau
y Arocha.
En
la Copa de Andalucía nuevamente se proclama campeón,
en una liguilla donde intervienen varios equipos. Preside el Sevilla
Juan Domínguez Osborne, Barón de Gracia Real, que
es la persona que interviene directamente en el alquiler con derecho
a compra posterior de los terrenos de Nervión, propiedad
de D. Pablo Armero, de Inmobiliaria Nervión. La operación
se valora en 200.000 pesetas, la mitad como adelanto para su adquisición
y la otra mitad para la construcción del campo de Nervión,
que es inaugurado el día 7 de Octubre de 1.928. El Sevilla
afronta la construcción del estadio gracias a las aportaciones
de varias personalidades de la ciudad y la emisión de suscripciones
de 500 pesetas para las personas que deseaban subscribirlas.
Temporada
29/30. A DOS PUNTOS DEL LIDERAZGO.
La
segunda temporada que jugaba el Sevilla en el campeonato de liga
dentro de la categoría de plata no fue tan brillante como
la primera. Si en la primera estancia del Sevilla hubo de llegarse
a un partido de promoción para dilucidar quien ascendía
en esta ocasión esa posibilidad se esfumó en la
penúltima jornada en Mendizorroza.
Precisamente
el Deportivo Alavés sería el equipo que lograría
ascender al quedar un punto por encima de Iberia de Zaragoza y
Sporting de Gijón y a dos del Sevilla que sumó 20
puntos.
Ya
desde el comienzo se supo que la temporada para el Sevilla no
sería lo buena que había sido la anterior. En el
primer partido el Sevilla perdería en el estadio de El
Ejido ante la Cultural Leonesa que acababa de ascender, fue un
mal comienzo y aunque hubo momentos de brillantez tanto en el
juego como en los resultados, también hubo partidos soporíferos
y que registraron resultados adversos. El 29 de Diciembre de 1.930
los aficionados sevillistas vieron por primera vez en este campeonato
perder al Sevilla en su propia casa, el vetusto estadio de Nervión.
Habían pasado toda la liga 28-29 y cuatro jornadas de la
29-30, no es mal bagaje, con toda seguridad estos puntos fueron
vitales para que el Sevilla no quedase líder lo cual le
hubiese dado el derecho al ascenso a la máxima categoría.
¿Se
confió en demasía la directiva que encabezaba el
Barón de Gracia Real? Tal vez. El técnico que se
sentaba en el banquillo era el mismo que lo había hecho
la anterior temporada el húngaro Lippo Hertzka. Y la plantilla
había variado poco. Lo más destacado sin duda la
incorporación de un delantero centro que era un autentico
tanque, ni más ni menos que el asturiano Guillermo González
del Río “Campanal” había arribado al
equipo sevillista procedente del Sporting de Gijón. El
fornido delantero había sido el centro de la polémica
al finalizar la temporada anterior, el Sevilla quería incorporarlo
a sus filas y el Sporting no quería prescindir de su concurso.
Guillermo
Campanal se mantuvo en su deseo de venir al club hispalense y
aunque el Sporting tasó su venta en un precio muy alto
en un último intento de abortar el fichaje al final pudo
más el jugador que el club asturiano y estos se vieron
en la necesidad de vender, porque el profesionalismo acababa de
comenzar y ya se convertía en una bola imparable. Los directivos
asturianos cedieron ante la posibilidad de que Campanal se viniera
al Sevilla, porque de mediar denuncia por parte del jugador, podía
quedar en situación de libre y entonces no recibirían
ni una peseta por su cambio de club.
El Sevilla incorporó también esa temporada al baracaldés
Arroyo y al trianero Benítez, estos tuvieron dispar suerte
ya que mientras el vasco se convertía en titular, el trianero
apenas contaba para el entrenador, entre otras cosas porque jugaba
de delantero centro y ese puesto estaba “casi” reservado
para el gigantón Campanal.
En cuanto a las bajas que se producen en la plantilla son cuatro
los jugadores que abandonan la disciplina del entrenador húngaro:
Castro, Corsi, Gabriel y Reyes. La baja que más afecta
es la del delantero Castro que se retira del fútbol debido
a una grave lesión. No se nota tanto la baja de Corsi que
pasa al Recreativo de Huelva y también afecta ampliamente
la de Gabriel que con solo 28 años decide colgar las botas.
El Sevilla de la temporada 29-30 gana en ataque pero pierde en
regularidad, si en la temporada 28-29, no ganaba por goleadas
si lo hacía con resultados cortos pero muchas victorias,
y además lograba muchos empates a domicilio, en cambio
en la 29-30 cosechó victorias amplias como el 6-1 al Real
Murcia, el 6-1 a la Cultural Leonesa, los 4-0, antes Oviedo y
Valencia, o el 4-1 ante el Deportivo de la Coruña, todos
en Nervión. Campanal se convirtió en el rey del
gol con quince dianas en los diecisiete partidos que disputó,
marcando por partida triple a Oviedo, Valencia y Coruña
y por partida doble a Real Murcia y Cultural Leonesa, siendo su
primer gol que hace con la camiseta del Sevilla el que anota en
la portería del Real Betis en el campo del Patronato donde
el Sevilla gana por 0-2, y al ganar por idéntico resultado
en Nervión (2-0), completa una temporada muy completa a
nivel de derbis.
Si
en casa el Sevilla se muestra como un equipo muy fuerte en cambio
lejos de Nervión sol y sombra y en algunos casos demasiada
sombra como las goleadas encajadas en Vitoria (5-0) o Mestalla
(4-2).
Pepe Brand se muestra esa temporada como el jugador más
regular, ya que mantiene la titularidad los 18 partidos de liga,
no obstante sus 30 años ya le comienzan a pesar y comienza
a pensar en la retirada. Aguanta hasta los 33 años cumplidos
supliendo su progresiva baja de velocidad por su calidad en el
tratamiento del balón. El Sevilla de 1.930, era sin duda
el Sevilla de tres estrellas del fútbol: el guardameta
Guillermo Eizaguirre, el delantero centro Campanal y el extremo
Pepe Brand.
Si
la trayectoria del Sevilla en el Campeonato de Liga no alcanzó
los logros de la temporada anterior, en la Copa de España
la cosa fue aún peor, ya que solo se eliminó a la
débil Cultural Leonesa, cayendo eliminado en la segunda
eliminatoria ante el Valencia. En la ida jugada en Mestalla el
equipo levantino ganó con claridad por 5-1 y en Nervión
no se pudo pasar de la victoria por la mínima (3-2).
Donde
si se continuó la línea triunfal fue nuevamente
en la Copa de Andalucía. El Sevilla se proclamó
nuevamente campeón- por décimo segunda vez- participaron
en esta edición junto al Sevilla, el Real Betis, Malagueño
y Balompédica Linense. El Sevilla se proclamó campeón
sin perder un solo encuentro: derrotó al Malagueño
5-0 en Sevilla y 2-4 en Málaga, a la Balompédica
Linense, 7-1 en Sevilla y 0-5 en La Línea de la Concepción,
mientras que los partidos ante el Betis fueron con victoria en
Nervión por 2-1 y empate a cero goles en el campo del Patronato.
Durante
las tres competiciones a las que atendió el Sevilla, liga,
copa de España y copa de Andalucía, el equipo base
fue con pocos cambios: Eizaguirre en la portería, Iglesias
y Pepe Sedeño en la defensa con Monge en algunos partidos
en lugar de Iglesias. Una línea de medios compuesta por
Rey, Abad y Arroyo y con una delantera formada por Roldán,
Campanal, Gual, Carreño y Pepe Brand.
Completaron la plantilla esa temporada los mencionados más
Caballero, Adelantado, Pileño, Benítez, Reyes, Sedeño
II, el delantero Ramos que solo participó en partidos de
la Copa de Andalucía al igual que el meta suplente Machuca.
En
la directiva del Barón de Gracia Real ya figuraba en esos
tiempos un joven directivo de 30 años, llamado Ramón
Sánchez Pizjuan y Muñoz que pronto se convertiría
en el mejor presidente de la historia del Sevilla.
Temporada
30-31. INSUFICIENTE MEJORÍA
La
tercera temporada del Sevilla en la categoría de plata
fue mejor que la segunda, pero inferior a la primera. Al concluir
la misma el 5 de abril de 1.931, Sevilla y Athlétic de
Madrid tuvieron que ver como el Valencia les sobrepasaba en tres
puntos y lograban meterse en 1ª división.
Las aficiones sevillistas y colchonera se unieron en la desgracia
de ver pasar al campeón levantino como por primera vez
tocaba la máxima categoría. Quizás el sevillismo
no lo pasó tan mal como el equipo madrileño porque
estos habían descendido la temporada anterior y esto escocía
mucho en la afición.
La
directiva comandada por el Barón, pero con la influencia
de Ramón Sánchez Pizjuan que ejercía como
secretario decide prescindir del húngaro Lippo Herztka
que había estado sentado en el banquillo las dos temporadas
anteriores y colocan a José Quirante en el banco- este
había sido jugador del Sevilla al principio de los años
veinte- ni que decir tiene que la ilusión por el ascenso
era máxima. Se refuerza el equipo a base de fichar a jugadores
con calidad contrastada como es el caso de Espino, Padrón
y Ventolrá procedentes de Real Club Deportivo Español
de Barcelona, Paco López procedente del Real Madrid. Causan
baja: Benítez que pasa al Linares, Carreño que se
marcha al Betis, Pileño que lo hace al Nacional de Madrid
y Manolo Ocaña que cambia el balón por el silbato
convirtiéndose en árbitro. Completaban la plantilla:
Abad, Adelantado, Arroyo, Pepe Brand, Caballero, Campanal, Eizaguirre,
Gual, Iglesias, Machuca, Monge, Ramos, Rey, Roldán y Pepe
Sedeño.
El
rendimiento de los nuevos jugadores es muy dispar, el mejor sin
duda Ventolrá que le llega la internacionalidad jugando
con el Sevilla en segunda división, es el tercer internacional
de la historia del club, tras los ya legendarios Spencer y Herminio
por tal motivo la afición sevillista le rinde un caluroso
homenaje en las instalaciones del Centro de Amigos del País
situado en la calle Rioja. Martín Ventolrá alcanza
en los siguientes años las doce internacionalidades, dos
de ellas jugando en el Sevilla y las siguientes en su vuelta a
Barcelona para enrolarse en el FC Barcelona.
Distinto es el rendimiento de Padrón que protagonizó
un serio incidente en su estancia en el Sevilla. Al parecer no
se adaptaba y terminó marchándose a su tierra de
origen las Islas Canarias, allí estuvo casi una temporada
sin jugar al fútbol, el Sevilla se vio en la necesidad
de denunciar su situación a la Federación Española
y tras larga espera Padrón regresa a Sevilla pidiendo perdón
por lo que había hecho. Su rendimiento por esta circunstancia
no fue el más adecuado y su fugaz paso por el Sevilla marcado
por la polémica, ya que los aficionados no le perdonaron.
Espino tampoco tuvo mucha relevancia, así como Paco López,
que no realizó grandes méritos para hacerse con
un sitio en el equipo titular.
La
base de equipo esa temporada la componían: Eizaguirre bajo
los palos, Iglesias y Sedeño en la defensa con incorporaciones
de Monge en varios partidos para cubrir tanto la derecha como
la izquierda de la defensa. En la línea de medios jugaban:
Caballero, Rey y Abad o Arroyo. En la delantera Ventolrá,
Adelantado, Campanal, López y Pepe Brand. A veces Gual
era titular en ambos puestos de interior. Nuevamente Guillermo
Campanal se proclamó máximo artillero del Sevilla
con 15 goles en 13 partidos, el asturiano se perdió una
buena cantidad de partidos debido a una importante lesión
que le tuvo apartado primero tres partidos y aunque reapareció,
a los pocos encuentros volvió a recaer y se perdió
otros tres.
Abad fue el único que jugó toda la liga (18 partidos)
seguido del internacional Ventolrá con 17. El joven Ramos
debutó esa temporada en Liga en el partido contra el Iberia
de Zaragoza jugado en Nervión el 8 de marzo de 1.931. Le
llamaban sus compañeros “el niño de Utrera”
de donde procedía.
El Sevilla liquidó esta temporada con una buena regularidad
en Nervión donde no perdió un solo partido- 5-0
al Valencia, 5-2 al Deportivo, 4-0 al Murcia, 4-1 al Sporting,
3-0 al Iberia y 3-1 al Athlétic de Madrid fueron algunos
resultados- sin embargo no se mostró fino en los desplazamientos,
ganando solo en Zaragoza ante el Iberia (0-2) y en casa del Betis
en el Patronato (0-1), sin duda el endeble caminar fuera de casa
motivó que al final no se lograse el ansiado ascenso de
categoría.
En
la Copa de España el Sevilla salvó los dieciseisavos
al eliminar al Rácing de Madrid. 2-0 en el campo de El
Parral de Madrid y un aplastante 8-1 en Nervión. Sin embargo
no pudo con el Castellón en cuartos de final, el 3-1 de
Nervión con escándalo por todo lo alto con las expulsiones
de Adelantado por el Sevilla y Altés por los levantinos
el árbitro Sr. Navaz nunca pudo con el partido y menos
con los incidentes. En El Sequiol de Castellón fue igualado
el resultado que llevaba el Sevilla. En el partido de desempate
el equipo castellonense se impuso por 2-1 al Sevilla en encuentro
jugado en el estadio de Chamartín de Madrid.
En
la Copa de Andalucía proseguía la marcha triunfal
del Sevilla y se proclamaba por décimo tercera vez campeón
de los 16 campeonatos disputados.
En esta temporada participaron: Sevilla FC, Real Betis, Recreativo
de Huelva y FC Malagueño. El 12 de octubre el Sevilla ganó
al Recreativo por 0-3 en el campo del Velódromo onubense
en un encuentro lleno de incidentes con invasión del público
y con suspensión antes del tiempo reglamentario. Siete
día más tarde en el campo del Cristo el Sevilla
vuelve a golear ahora 0-4, al Malagueño. En la siguiente
jornada el Sevilla le gana al Betis en Nervión con goles
de Campanal y Pepe Brand. (2-0)
En la segunda parte del campeonato en Nervión el Sevilla
golea 7-1 al Recreativo de Huelva, le gana 2-0 al Malagueño,
y ya proclamado campeón con 10 puntos reserva a los titulares
y alinea al equipo reserva en el campo del Patronato, donde el
Sevilla pierde por 3-1 ante el eterno rival. Este partido lo juegan:
Machuca, Monge, Sedeño, Rey, Manga, Romero, Caballero,
Benítez, Hernández, Ramos y Roldán.
Aparte
de ganar este campeonato, también se anota el club hispalense
al ganar al Betis por 3-2, la denominada Copa Alcalde de Sevilla
que ese año fue en beneficio de los obreros parados y que
se jugó en el Stadium de la Exposición. Más
tarde ese campo tomaría el nombre de Campo de Heliopolis.
El mítico Pepe Brand capitán del Sevilla fue el
encargado de recoger dicho trofeo de las manos del entonces alcalde
de Sevilla. D. Isacio Contreras.
Temporada
1.931-1932: EL SEVILLA CADA VEZ PEOR
Los
aficionados sevillistas que estuvieron en el comienzo de la liga
española en la temporada 28-29 y que vieron como el Sevilla
no lograba meter la cabeza en primera división por culpa
del Rácing de Santander y del tercer partido de promoción
que hubo de jugarse ante los montañeses no podían
imaginar que en la cuarta temporada del Sevilla en segunda no
diese la talla mínima y al final se tuvo que conformar
con ocupar el octavo lugar de la clasificación de diez
equipos.
En
la presidencia del club continuaba el Barón de Gracia Real
y en el banquillo el exjugador Ángel Villagrán Mendiola.
Los técnicos no habían creído conveniente
reforzar mucho el equipo principalmente porque si la temporada
anterior se había hecho un buen papel pese a no conseguirse
el objetivo que no era otro que alcanzar la máxima categoría,
éste temporada con un año más de experiencia
en los jugadores normalmente tendría que ser superior en
cuanto al rendimiento de estos. Prácticamente seguían
los mismos. Los muy regulares Abad, Adelantado y Arroyo. Campanal,
Eizaguirre, Ramos, Ventolrá, Brand, Iglesias, Sedeño,
Rey, etc. Con ligeros retoques la cosa podría marchar.
Se habían marchado Caballero que se fue al Córdoba,
Monge y Espino al Rácing de Córdoba al igual que
el delantero Gual. Paco López fue declarado en rebeldía
por negarse a seguir, y Roldán se marcha a trabajar a Madrid
y queda enrolado en el Nacional de Madrid.
Son altas en la plantilla: Angelillo procedente del Betis, Bracero
que se ficha procedente del Recreativo de Huelva y Manolo Bueno
que es guardameta y procede del Rácing de Córdoba
equipo con el que el Sevilla mantenía unas excelentes relaciones.
Manolo Bueno era un portero que hacía honor a su apellido
y el Sevilla lo ficha para tener bien cubierta la puerta aunque
Guillermo Eizaguirre continuaba jugando extraordinariamente bien,
pero un buen suplente siempre es una garantía para cubrir
cualquier emergencia.
Así mismo suben de la cantera Pepe Guillamón, Andrades,
Tejada- el mayor de los tres hermanos que llegaron jugar en el
Sevilla procedente de una familia de Osuna- y Astasio. El complemento
de la plantilla lo ponen Morán procedente del Fábie
CF y Santiago de la Gimnástica de Triana.
El
comienzo es esperanzador el 22 de noviembre comienza la temporada
y el Sevilla golea al Celta en Nervión ganándole
por 4-1, Brand, Adelantado, Ventolrá y Ramos son los goleadores.
El equipo se completa con Eizaguirre en la puerta, Toby Iglesias
y Sedeño forman la defensa, el fichado Angelillo, Abad
y Rey la medular y los cuatro goleadores más Guillermo
Campanal la delantera. En la segunda jornada llega la primera
decepción el partido jugado contra el Sporting en el viejo
Molinón se convierte en la primera derrota y el siguiente
en casa en la segunda. La cuarta jornada también se juega
en Nervión y nueva decepción al caer ante el Real
Oviedo de Lángara por 3-5. El Sevilla no levanta cabeza
y comienza a merodear por los lugares bajos de la clasificación,
mientras que su eterno rival comienza una carrera imparable que
lo lleva a la categoría superior.
Coincide esta situación con la lesión que sufre
Eizaguirre que tiene que ser sustituido por Manolo Bueno desde
la quinta jornada. También sucede una incidencia que se
hace notar en una liga de tan pocos encuentros, esto es la retirada
del Cataluña de la competición que si bien garantiza
el puesto de descenso, también es cierto que algunos equipos
como el Sevilla se ven sensiblemente afectado al restarle los
puntos que se habían conseguido ante este equipo.
La temporada termina con más pena que gloria, pero con
anterioridad otro hecho se produce que ahonda aún más
en la herida abierta. Los malos resultados y las presiones externas
que hacen los notables del Sevilla provocan la dimisión
del presidente el Barón de Gracia Real, sin duda uno de
los mejores presidentes que ha tenido el Sevilla a lo largo de
su historia. El final de temporada se juega con inestabilidad
institucional lo cual provoca también inestabilidad en
el juego del equipo.
La temporada liguera se cierra otra vez con Campanal como máximo
realizador anotando once goles de los 27 que logra el equipo.
Guillermo Campanal fue por otro lado el único jugador que
disputó los 17 partidos del campeonato.
En
la Copa de Andalucía que daba a su vez el pase al campeón
para participar en la Copa de España, el Sevilla vuelve
a proclamarse campeón, siendo su décimo cuarta copa
ganada. En ella participan: Sevilla FC, Betis Balompié,
Rácing de Córdoba, Recreativo de Huelva y FC Malagueño.
El Sevilla gana cinco de los seis partidos disputados:
Contra el Recreativo 2-1 en Nervión y 2-2 en el Velódromo.
Contra el Rácing de Córdoba 1-5 en el Stadium América
y 4-1 en Nervión. Contra el Malagueño 5-1 en Nervión
y 0-2 en el campo del Cristo y contra el Betis 4-2 en Nervión
y perdió 3-1 en el Patronato donde el Sevilla jugó
con los reservas al haberse proclamado una semana antes campeón
en Málaga.
El partido más importante de éste campeonato se
celebró el 4 de Octubre de 1.931 en Nervión. La
victoria del Sevilla por 4-2 ante el Betis- el eterno había
perdido por imposición política su titulo de Real-
supuso el aldabonazo y el marcar diferencias del Sevilla para
con sus seguidores. Esa tarde golearon para el Sevilla, dos veces
Adelantado, Campanal y Ramos.
El Sevilla alineó a Eizaguirre, Toby Iglesias, Sedeño,
Rey, Abad, Arroyo, Ventolrá, Adelantado, Campanal, Ramos
y Pepe Brand. Al finalizar este encuentro los aficionados sacaron
a hombros del campo de Nervión a Guillermo Eizaguirre y
Pepe Brand.
Una
vez terminado el campeonato liguero el Sevilla interviene en la
Copa de España- esa temporada se le denomina Copa de la
República, pero la gente seguía denominándole
Copa de España- El paso del Sevilla por éste campeonato
es efímero ya que es apeado por la Real Sociedad- que juega
con el nombre de Donostia- en Nervión gana el Sevilla por
3-2, desperdiciando Ventolrá el lanzamiento de un penalti
que estrelló en el larguero. Bracero adelantó al
Sevilla, Chivero empató para el equipo guipuzcoano, siendo
Chelín el que los adelantase en el marcador. En la segunda
mitad empata Campanal y al final del encuentro Morán hace
el 3-2 definitivo. En Atocha el Sevilla pierde por 2-0 con goles
donostiarras logrados por Insausti y Marculeta.
La
temporada se completó con varios amistosos, en Madrid se
jugó el 6 de Enero de 1.932 un Real Madrid-Sevilla con
victoria madridista por 3-2. En Barcelona los días 23 y
24 de Abril el Sevilla perdió por 3-2 y 2-1 ante el FC
Barcelona. En Sevilla se jugaron varios partidos en forma de selección
Sevilla-Betis que todos terminaron empatados a uno contra el Real
Madrid, a tres contra el Rácing de Santander y a dos contra
el Malagueño, este último se jugó en Málaga.
Temporada
32-33. EL SEVILLA TOCA FONDO
Si
la temporada 31-32 fue muy irregular, la 32-33 sería aún
peor. La inestabilidad institucional se fue calmando con la llegada
a la presidencia de Sánchez Pizjuan, pero en lo deportivo
la trayectoria no mejoró si no más bien todo lo
contrario. Quizás el fallo del flamante presidente fue
dejar en el banquillo a José Quirante, el técnico
que había ido de más a menos escalofriantemente.
Sánchez Pizjuan no era muy amigo de cambiar de técnico
a la primera de cambio, pero ya el fútbol comenzaba en
esos tiempos a ser una actividad súper profesionalizada
y eso conlleva el no ir contra corriente, esta actitud estuvo
a punto de costar un serio disgusto a la sociedad.
Comencemos diciendo que el plantel se reforzó gastando
mucho dinero con jugadores que militaban en primera división
como fueron los casos de los internacionales Deva y Fede ambos
procedentes del Deportivo Alavés. Segura del Málaga,
Torrontegui procedente del Malagueño, Cortón de
la Gimnástica de Triana, Silvosa del Rácing de Ferrol,
y un nutrido grupo de canteranos donde estaban Alfaro, Caro, Gallardo,
Ocañita, Gascón y Granell.
Evidentemente seguían los Abad, Angelillo, Bracero, Brand,
Bueno, Eizaguirre, Campanal, Toby Iglesias, Morán, Sedeño,
Tejada, Ventolrá y había vuelto Padrón el
indisciplinado canario que un año antes se había
marchado sin decir palabra a su tierra- el rendimiento de éste
sería francamente desastroso, entre otras cosas porque
el público no le perdonó lo que hizo- También
se habían producido bajas aunque ninguna de importancia
al menos sobre el papel: Adelantado se marchó para fichar
por la Gimnástica de Valencia, Andrade al Rácing
de Córdoba, Arroyo al Baracaldo, Santiago al Recreativo
de Huelva, mientras que Antonio Rey y Ramos dejan el fútbol
activo acosado por las lesiones.
Al igual que ocurriera en la temporada anterior el comienzo del
campeonato fue muy esperanzador en los dos primeras jornadas el
Sevilla se anotó sendas victorias y sumo los puntos en
juego con unos números digno de todo un campeón.
En la primera jornada goleó 5-2 al siempre temible Sporting
de Gijón (El arrepentido Padrón hizo dos goles otros
dos el veterano Pepe Brand que comenzaba su ocaso particular y
el joven Torrontegui marcó el que completaba la cuenta)
éste resultado abrió el camino de la ilusión
de los aficionados sevillistas que no daban crédito a la
facilidad goleadora de su equipo. La segunda jornada jugada en
el Stadium de Castellón deparó otra victoria para
el Sevilla ahora ante el equipo levantino que tan solo aguantó
en el campeonato cinco jornadas teniéndose que retirar
a continuación por falta de medios y porque no lograba
ganar ni un partido, lo cual no solo le llevó a la retirada,
si no también a la desaparición del fútbol
nacional.
El Sevilla toma una línea descendente a partir de la siguiente
jornada siendo derrotado en Irán por 1-0, empatando a cero
goles el Atlético de Madrid en Nervión, saliendo
fuertemente derrotado por cuatro a uno en Balaidos y no volviendo
por la senda de la victoria hasta el primer día del año
1.933 ante el Real Murcia en Nervión en donde ganó
el Sevilla por 3-1 con goles de Ventolrá, Campanal y Bracero.
Fue sin embargo un respiro insuficiente ya que la siguiente jornada
deparó una seria derrota en el Buenavista de Oviedo por
5-1. El último partido de la primera vuelta lo cerró
el Sevilla en el estadio de Riazor con otro correctivo 3-1 a favor
de los gallegos. La situación en la tabla era solo regular
y la liga a esas alturas era solo de dos equipos del Real Oviedo
muy destacado y del Atlético de Madrid que era el único
que podría inquietar al equipo asturiano en su carrera
por la cabeza de la clasificación.
La segunda vuelta fue para el Sevilla aún peor, comenzó
siendo goleado en el Molinón, y el único partido
que ganó la escuadra de José Quirante fue frente
al Castellón por 4-0, precisamente victorias ante los levantinos
que no sirvieron para la general ya que la federación restó
todos los puntos conseguidos ante estos cuando se produjo su retirada.
De ahí al final todo fueron derrotas o a lo sumo empates
en casa, ello conllevó que el público se mostrara
muy disconforme con la proyección del equipo ya que se
habían hecho no pocas ilusiones apoyadas principalmente
en las inversiones que se habían producidos al principio
de temporada en la adquisición de jugadores.
Una semana si y la otra también los aficionados mostraron
sus disconformidad tanto al banquillo como al palco nervionense,
sin embargo Sánchez Pizjuan fiel a su palabra mantuvo inalterable
el tipo y dejó sentado en el banquillo a Quirante hasta
el final de la temporada. Por su parte el entrenador hizo numerosos
cambios en el equipo y lo que había sido un éxito
en su primera temporada como entrenador del Sevilla-mantener una
alineación fija- no lo hizo y realizó tantos cambios
que es difícil poder decir cual fue el equipo base de esa
temporada.
Este podría ser más o menos el equipo: Eizaguirre
en la puerta, Morán y Deva en la defensa, Abad, Silvosa
y Fede en la media y Ventolrá, Tejada, Campanal, Padrón
y Brand en la delantera. La mala trayectoria del Sevilla esa temporada
se hizo patente en las pocas intervenciones de Campanal que solo
jugó ocho partidos marcando solo cuatro goles en todo el
campeonato, aunque en su descarga particular habría que
decir que el máximo goleador de la temporada fue el catalán
Ventolrá con solo cinco goles logrados. Pobrísimos
números como se puede comprobar. El Sevilla tocó
fondo en su quinta temporada en la segunda división del
fútbol nacional.
Esa temporada la federación nacional cambia las formas
de clasificación para jugar la Copa de España, si
hasta el momento la jugaban los distintos campeones regionales,
esa temporada se implanta un nuevo sistema por el cual la jugarían
todos los equipos de primera y segunda división más
los campeones de las distintas regiones que fueron agrupados en
un campeonato que se denominó Campeonato Mancomunado. Esto
motivó que los campeonatos regionales perdieran interés
para los aficionados y como en el caso de Andalucía incluso
la desatención por parte de los medios informativos hasta
el extremo de que la información que se publicó
fue muy escasa y posteriormente cuando se comenzaron ha hacer
la historia de los clubes de fútbol, en muchos casos omitieron
dichos campeonatos lo cual creó una enorme confusión.
El Sevilla volvió a proclamarse campeón de Andalucía
por décimo quinta vez. El campeonato se celebró
entre las fechas del 18 de junio y el 30 de julio. Tomaron parte
en esta edición El Sevilla, Betis Balompié, Rácing
de Córdoba y Malacitano.
El Sevilla empató a dos con el Betis en Nervión
y a cero goles en el Patronato. Al Rácing de Córdoba
le ganó por 3-0 en Nervión y empató a tres
goles en el Stadium de Córdoba y contra el malacitano victoria
del Sevilla en Nervión por 4-0 y también victoria
en el campo malagueño de El Carmen por 1-2.
El Sevilla se proclamó campeón sin perder un solo
partido.
En la Copa de España tan solo se pudo pasar una eliminatoria
al vencer al Real Oviedo por 4-1 en Sevilla y 3-3 en el campo
de Buenavista ovetense. En la siguiente eliminatoria el Athlétic
de Bilbao gana en Nervión por 2-1 y en San Mamé
por 5-1.
La única alegría que deparó la temporada
para los aficionados sevillistas fue el que el equipo amateur
jugase la final del Campeonato de España, tras eliminar
al Eldense y el Ovetense se plantó en la final disputada
en Barcelona, donde el Sevilla perdió por 1-0 frente al
Erandio. El Sevilla amateur alineó en esa final a: Pepe
Guillamón, Carreras, Ocañita, Alcázar, Martín,
Fernández, Bastos, Tejada, Alfaro, Cortón y Ufano.
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