| La consecución
por parte del Sevilla F.C. de la primera Copa de S.E. el Generalísimo
fue sin duda un punto de inflexión para el devenir de la
historia de este club, sin que por ello quite ni un ápice
de importancia a la consecución de la Copa de 1.935. Tras
tres largos años de contienda civil había que hacer
muchos equilibrios para volver a escena y además con la
fuerza arrolladora que lo haría el Sevilla Fútbol
Club.
Sin duda los que
pensaron que para el club blanco comenzaba una época de
"vacas gordas" no se equivocaron, no en balde tras esa
ingrata guerra llegarían los mejores triunfos del Sevilla.
Aun hoy día ya traspasado el pórtico de entrada
del siglo XXI, se encuentra uno con algunos aficionados que añoran
aquellos años que vivieron de un Sevilla floreciente y
en la cresta del fútbol nacional. Por ley de vida cada
vez son menos estos aficionados, pero los que vivieron esos años
se les llena la boca contando las maravillas deportivas de los
Alconero, Félix, Mateo o de la delantera stuka, sin olvidarse
por supuesto de las cualidades de los Busto, Joaquín y
Villalonga (llamado también Diego Valor, por su forma de
interpretar el fútbol).
En esa época
que va desde la consecución de la segunda Copa de España
(denominaba por mor del regímen dominante, Copa de S.E.el
Generalísimo) y la llegada del primer y único Campeonato
de Liga para el Sevilla pasaron tan solo seis temporadas. Seis
temporadas en donde el Sevilla se codeo con los mejores equipos
de España y posiblemente de Europa, aunque esto nunca lleguemos
a saberlo, por la escasez de enfrentamientos internacionales,
en parte debido a que la historia había deparado la continuidad
del armisticio en otros frentes, primero europeos y más
tarde con todo el mundo implicado en la contienda. La historia
(muy caprichosa a veces) hace coincidir el principio de la guerra
civil con el logro de la primera Copa de España para el
Sevilla, y el final de nuestra guerra y el principio de la segunda
mundial con la consecución de nuestra segunda Copa, pero
ahí no quedaría esa caprichosa coincidencia, porque
el final de la contienda continental también coincide con
la consecución de primer y hasta el momento único
Campeonato de Liga en la temporada 45-46.
Tal como dice él
titulo de este capitulo, irrumpen en escena para deleite del Sevilla
y los sevillistas un sexteto de autentico lujo, no podemos olvidar
que los Stuka, no eran cinco, sino seis, unas veces eran López,
Pepillo, Campanal, Raimundo y Berrocal y otras el polivalente
Torrontegui ocupaba el puesto de Pepillo, para formar el quinteto
López, Torrontegui, Campanal, Raimundo y Berrocal, se podrá
discutir que los verdaderos "stuka" eran los primeros,
pero hay quien mantiene que más bien eran los segundos,
de cualquier forma, al ser todos grandes jugadores, no debemos
entrar en esa discusiones menores que no nos llevarían
a ningún lado.
¿De donde
viene el nombre de stuka?, Esta pregunta no se le puede hacer
a nadie que se precie de ser sevillista y no obtenga una rápida
respuesta: el nombre stuka es tomado del nombre de los aviones
alemanes que marcaban en esos años la supremacía
y el dominio del espacio aéreo europeo y que devoraban
desde el aire, unas veces a otros aviones y las más arrasaban
a ciudades completas con sus mortíferos bombardeos. Resulta
un tanto anacrónico que, a la sin duda mejor delantera
del Sevilla de todos los tiempos le pusieran un nombre tan bélico,
pero es que el ambiente de guerra que se vivía, unido a
las manías de la identificación del fútbol
con artilugios de guerra, siempre a existido, piensen por ejemplo
en las palabras "artilleros" "delantero pancer"
"cañoncito Scotta" "el delantero fusiló
al portero" etc. siempre han sido expresiones comunes.
Todos los entrenadores
del mundo dicen (no sé si también lo piensan) que
un equipo no lo componen, ni la delantera, ni la media, ni la
defensa, ni el portero; es sin duda un conjunto de puestos y hombres,
escribo esto porque si hay que reconocer como así lo hacemos
que la delantera "stuka" fue la mejor delantera del
Sevilla en toda su larga historia, no debemos olvidar ni al portero,
ni a una defensa de ensueño con Joaquín (el de Alcalá
de Guadaira) y Diego Villalonga (el de Utrera) o una media como
la que formaban Alconero, Félix y Mateo. Fueron años
de autentico lujazo, se mirase el equipo por donde se mirase.
Son seis temporadas
donde se consiguen una Copa, una Liga, dos subcampeonatos de Liga
y un honroso tercer puesto, ahí es nada.
Aparte de la Copa
conseguida en el 39, la Liga conseguida en la 45-46, en la temporada
39-40 el Sevilla consigue el subcampeonato a un solo punto del
protegido del régimen, el Atlético Aviación
y para más inri consiguiendo 17 goles más que este;
y en la 42-43 a tres puntos del campeón, que lo fue el
Athletic de Bilbao. En la 40-41 se dieron los resultados que quedarían
grabados en las mentes de los aficionados sevillistas. No era
para menos si tenemos en cuenta que el Sevilla le gana al Barcelona
por el memorable resultado de 11-1, que motivó improvisar
un nuevo número en el marcador, en la misma temporada el
Sevilla le gana al Valencia por 10-3 (record de goles marcados
en un solo partido) si exceptuamos el famoso 22-0 del año
18 frente al Betis.
Prácticamente
en esas seis temporadas solo contaban los éxitos del Sevilla
como representante andaluz en la máxima categoría
ya que la aparición esporádica del Betis en la temporadas
39-40 y 42-43, fue realmente efímera y aunque había
otro andaluz que si acompañaba al Sevilla en primera, el
Granada casi siempre caminaba por los lugares bajos de la tabla
clasificatoria.
En la temporada
42-43, aparte de la consecución del subcampeonato ya comentado
los sevillistas recibieron muchos alegrones por el buen fútbol
que practicaba el equipo y por las amplias victorias sobre el
"eterno rival" que se saldaron con un rotundo 2-5 en
Heliópolis y un aún más rotundo 5-0 en Nervión.
La historia comenta
que el Sevilla había partido con ventaja tras la guerra,
ya que muchos equipos no pudieron reorganizarse tras la contienda
como el caso del Real Oviedo, porque su estadio fue totalmente
destruido por los bombardeos (su sitio fue ocupado por el Osasuna),
mientras que el paso de la guerra fue tan rápido en Sevilla
capital que el equipo sevillista, aparte de perder pocos elementos
en la contienda, dos hombres de la casa el exjugador Brand y el
directivo Antonio Sánchez Ramos, se dedicaron a buscar
nuevos valores para cuando se reanudaran las competiciones estar
debidamente preparados, tal como así ocurrió. Ya
en la temporada 39-40, el Sevilla cuenta con un gran portero tal
es el caso de José Guillamón (hermano mayor de Fernando)
que después sería figura en el Sevilla, una defensa
contundente con Joaquín por la derecha y Villalonga por
la izquierda, se dice de ellos que formaban un muro impenetrable.
Una medular con Torrontegui, Félix y Alcázar y delante
los Stuka con López, Pepillo, Campanal, Raimundo y Berrocal.
Esa primera temporada tras la reanudación, el Sevilla pierde
el campeonato en el último partido, tenía que ganar
al Hércules en Alicante y solo empató, mientras
que el Atlético Aviación ganaba su partido en Madrid
frente al Valencia. En la Copa de España el Sevilla apea
al Betis al ganar por 0-3, en Heliópolis y se relajó
en demasía en la vuelta en Nervión lo que propició
que el Betis ganara por 2-3, de cualquier forma insuficiente para
apearnos del torneo del k.o.
La temporada siguiente la 40-41 es la ya comentada con las sonadas
goleadas a Barcelona y Valencia, los delanteros del Sevilla hacían
goles como churros y la prueba estuvo en que aparte de esos abultados
resultados el Sevilla goleó también al Hércules
(8-3), Oviedo (0-4) en Asturias y Zaragoza (0-3) en Aragón,
incluso al poderosísimo Real Madrid se le ganó en
Nervión por 5-4. Esa temporada los aficionados acudían
al fútbol, no haciendo las cuentas sobre si se iba a ganar
o no, las cuentas eran únicamente cuantos goles se le iban
a marcar al rival de turno.
También
en la temporada siguiente la 41-42 hubo goleadas; 10-0 al Real
Oviedo, 7-2 al Hércules, aunque al final se fue bajando
el listón y los Alconero, Mateo, Eguiluz y los Stuka no
pasaron de un modesto sexto puesto.
La temporada 42-43 quedaría marcada en la historia del
Club por la marcha de Ramón Sánchez Pizjuan (sin
duda el mejor presidente de la historia) a la Federación
Española de Fútbol para ocupar un alto cargo en
la Nacional. Sánchez Pizjuan dejó el club no obstante
en buenas manos; en las de Jerónimo Domínguez y
Pérez de Vargas, el Marqués de Contadero, Don Ramón
pensó que desde Madrid podría seguir prestando buenos
servicios al fútbol sevillano y al fútbol andaluz
como así sucedió. También en el banquillo
se producen cambios y este es ocupado por el irlandés Patricio
O, Connell que ocho años antes había hecho campeón
de Liga al Betis. Se consigue en esta temporada el subcampeonato
y se había incorporado al equipo el gran guardameta vasco
José María Busto.
La 43-44, está marcada por la llegada al Sevilla del que
luego se denominaría "el niño de oro"
el gran Juanito Arza que daría muchísimas tardes
de lustro y gloria al equipo sevillista. Por el contrario cuelga
las botas el legendario Torrontegui, quizás lo peor de
la temporada fue "el mal ojo clínico-deportivo"
del entrenador irlandés que envía cedido al gran
Araujo al Jerez Deportivo con una frase que se hizo famosa, por
su error gramatical y deportivo: " Orujo no bueno".
Pese a la obtención
del subcampeonato O,Connell no continuó en el Sevilla,
su puesto fue ocupado por Ramón Encinas. Este entrenador
se ocupó durante esta temporada a transformar el equipo
ya que se estaba agotando al tener entre sus filas a buenos jugadores
pero ya de vuelta para la práctica del fútbol. Por
aquellos tiempos comienza a requerirse más preparación
y sangre joven, fue sin duda una temporada de transición,
quedando el Sevilla en el lugar décimo de la tabla, pero
preparado para dar el salto final al campeonato a la temporada
siguiente. En la Copa del Generalísimo el Valencia nos
apeó de la competición.
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1.939.- Multitudinaria manifestación de protesta en Sevilla,
por la no admisión de España como miembro de la
ONU.
- 1.939.- Las colas
para retirar las cartillas de racionamientos eran diarias y numerosas,
comenzaban los años de la hambruna
- 1.939.- Se da
el primer pregón de la Semana Santa, tras la guerra. El
autor Federico García Sanchiz transforma el pregón
religioso en una arenga política lo que produce numerosas
protestas por parte de los "capillitas"
- 1.939.- Manuel
Rodríguez "Manolete" toma la alternativa en la
Real Maestranza de Caballería
- 1.939.- Franco
promete en Sevilla la construcción de un canal denominado
Sevilla-Bonanza de 160 kilómetros de largo que iría
desde Peñaflor a Trebujena y que regaría 75.000
hectáreas de cultivos
- 1.940.- El Cardenal
Segura era paseado muy a menudo en andas por las calles de Sevilla,
era una estampa insolita
- 1.940.- Se produce
una gran riada que sufre casi toda Sevilla, Triana al completo
es anegada así como parte del centro y muchos alrededores.
- 1.941.- Explota
el polvorín en el Cerro del Aguila, numerosas casas se
vieron afectadas y cuatro de ellas totalmente destruidas.
- 1.941.- Toca
el Gordo de Navidad en Sevilla, el premio 500.000 pesetas y casi
todo cae en la fábrica de tabacos.
- 1.942.- Los productos
alimenticios comienzan a subir y a tomar unos precios casi insalvables
para los débiles bolsillos. 5,85 el kilo de boquerones,
4,85 el de brecas, 4 Ptas. el de calamares, 6,80 el de pez espada
y 4,85 el de cazón.
- 1.943.- También
suben los taxis la bajada de bandera cuesta 0,60 y 0,20 por cada
333 metros recorridos, con una carrera mínima de 5 pesetas.
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